El Jardín de Infancia Ciales, proyectado por TORO Arquitectos, responde a la urgente necesidad de servicios educativos en la zona. El complejo se divide en dos áreas principales: el edificio existente, que alberga oficinas, y el nuevo edificio, con un diseño panóptico que facilita la supervisión de los niños y la circulación exterior a través de aleros que protegen del sol y la lluvia en este clima tropical.
La estructura en forma de disco, segmentada en doce partes iguales, promueve la ventilación natural. Construida en hormigón visto, aporta solidez al complejo a la vez que se abre al paisaje, creando un diálogo entre la arquitectura y la naturaleza en este diseño circular que rodea un patio central con una zona de juegos al aire libre.

Jardín de Infancia Ciales por TORO Arquitectos. Fotografía por Paola Quevedo Santos.
Descripción del proyecto por TORO Arquitectos
Ubicado en un pintoresco promontorio en Ciales, Puerto Rico, este proyecto representa la transformación de una antigua funeraria en un espacio dinámico y comunitario.
El Jardín de Infancia de Ciales cubrirá una necesidad inmediata de educación infantil temprana en Ciales y los municipios circundantes del centro de Puerto Rico. Cuarenta y ocho niños se beneficiarán de esta nueva instalación.
Además, proporcionará empleo a maestros, directores y personal de apoyo. El cliente trasladará sus oficinas en Puerto Rico del municipio más remoto de Utuado a esta nueva instalación de fácil acceso.
Ubicación
El terreno, encaramado sobre el valle del río Manatí y enclavado bajo los imponentes acantilados de la región kárstica, ofrece una impresionante vista del paisaje natural.
Ubicada justo al norte del pueblo de Ciales, a lo largo de la Ruta PR 149, la zona es conocida por su exuberante terreno y su espectacular topografía, que han sido una influencia clave en el diseño de los nuevos espacios de preescolar y oficinas.
Condiciones existentes
La estructura existente, una antigua funeraria sin relevancia arquitectónica, se reutilizó para albergar oficinas. Eliminamos todos los motivos decorativos superficiales del edificio existente para intensificar su condición de «edificio de fondo», permitiendo que la nueva escuela se convirtiera en el protagonista.
Estrategia de proyecto
Dadas las difíciles condiciones del terreno, nos dimos cuenta rápidamente de que el nuevo preescolar debía ser un edificio emblemático, que respondiera a las vistas de casi 360 grados y tuviera la fuerza suficiente para eclipsar el edificio existente, poco destacable.
Para lograrlo, concebimos el nuevo preescolar como una estructura panóptica, en forma de disco, de hormigón visto. El edificio está dividido en doce segmentos iguales, con un patio central que sirve como espacio seguro y abierto para los niños pequeños.
Esta estrategia de diseño no solo responde a la belleza natural del terreno, sino que también fomenta un entorno seguro, atractivo y funcional tanto para los niños como para el personal.
El nuevo edificio está estratégicamente alineado a lo largo de un eje lateral de la estructura existente.
La ironía de que el terreno de una funeraria se convirtiera en un centro de desarrollo infantil temprano estuvo presente durante todo el proceso de diseño. Al optar por un esquema circular para distinguir la escuela del edificio existente, creando un diálogo entre ambos, nos dimos cuenta de que la forma circular se había convertido, sin querer, en una metáfora del ciclo de la vida.
Plano de preescolar
Este patio permite a los cuidadores y maestros mantener la visibilidad en toda la escuela, lo que facilita la supervisión desde cualquier ángulo. Aprovechando el clima de Puerto Rico, la circulación es exterior. Los amplios aleros brindan protección contra la lluvia y sombra, minimizando la necesidad de aire acondicionado.