Al ingresar, un volumen de geometría sencilla conforma la recepción del proyecto desarrollado por MID estudio, actuando como el elemento de articulación que vincula el acceso con las distintas áreas del programa. Aprovechando la entrada de luz natural, en el perímetro exterior del edificio se sitúan los espacios de mayor uso: el Área de Gobierno y el Área de Trabajo Interno. Hacia el Paseo de la Castellana se disponen los tres espacios del Área de Gobierno, mientras que el despacho de Presidencia se ubica en la pieza en chaflán como espacio de representación. El Área de Trabajo Interno se organiza hacia la calle Ayala en un espacio único y compartido, donde los distintos departamentos se agrupan en mesas de madera de roble que evocan el ambiente de las salas de lectura de bibliotecas.
El resto del programa se organiza hacia las crujías interiores vinculadas a los patios. Allí se sitúan el Salón de Plenos y las zonas de servicio, así como despachos delimitados mediante cerramientos de vidrio destinados a gerencia y direcciones de área. Ubicado junto al patio principal, el Salón de Plenos se concibe como un espacio flexible capaz de acoger tanto sesiones plenarias como reuniones y actividades internas. La rehabilitación se completa con una estrategia de eficiencia energética que incorpora medidas pasivas y sistemas de climatización y ventilación de alta eficiencia, que reducen las emisiones contaminantes y el consumo de energía primaria no renovable.

Sede del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) por MID estudio. Fotografía por María Azkarate Lete.
Descripción del proyecto por MID estudio
El proyecto, resultado de un concurso de ideas convocado por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), abordaba el reto de desarrollar el programa funcional de su sede en la mitad de la superficie útil en la que había venido desarrollándose con anterioridad. Además, el programa se debía adaptar a la lógica constructiva y estructural del inmueble en el que se ubica, un edificio en el Paseo de la Castellana de Madrid que data de 1904, obra de Dimas Rodríguez, ampliado y reformado en 1918 por Antonio Palacios.
Un volumen de geometría elemental conforma la recepción y actúa como umbral que articula y da paso a las distintas zonas programáticas, cada una de ellas ocupando una de la crujías conformadas por los muros de carga del edificio. En su perímetro exterior, buscando la luz natural, se ubican los espacios de mayor uso: el Área de Gobierno y el Área de Trabajo Interno. El resto de áreas - Salón de plenos y zonas de servicio - se ubican en las crujías interiores hacia los patios.
Hacia el Paseo de la Castellana, ocupando cada una de las tres ventanas balconeras de la fachada, se ubican los tres espacios requeridos para el Área de Gobierno. El despacho de Presidencia, como espacio de representación, ocupa la pieza en chaflán.
El trabajo interno se desarrolla hacia la calle Ayala, la fachada de mayor dimensión y con orientación norte, en un espacio único y compartido en el que los diferentes departamentos se ubican en agrupaciones de mesas de madera de roble creadas específicamente para el mismo, que junto con las luminarias dispuestas sobre ellas, remiten al ambiente de las salas de lectura de las bibliotecas clásicas. Se favorece así la concentración así como la creación de equipos, en busca de un modo de trabajo conectado y bien comunicado.
Se evitan distribuciones excesivamente fragmentadas, que requerirían de espacios de circulación adicionales. Para asegurar el confort de los trabajadores se ha prestado especial atención al tratamiento acústico de los techos. En ambos extremos del Área de Trabajo se ubican, delimitados mediante cierres de vidrio, los despachos destinados a Gerencia, Dirección de Área Jurídica y Dirección del Observatorio 2030.
La distribución de las mesas sigue la lógica de la disposición regular de los huecos de fachada del edificio. La modulación derivada de dichos huecos se traslada al resto de elementos de la propuesta creando así las reglas que establecen el orden del proyecto. Esta modulación se aplica a los elementos de carpintería, a base de lamas de madera lacada, que integran los armarios, pasos y puertas y los elementos terminales del sistema de climatización.
El Salón de Plenos se ubica junto al patio principal, a un lado del muro de carga intermedio, y en su nueva configuración, hace posible su uso no solo los días de Pleno, sino también como espacio de reuniones y trabajo interno mediante el uso del mobiliario flexible. El empleo de la madera de roble en esta sala refuerza la singularidad de este espacio dentro de la sede y su techo acústico facetado, a modo de cubiertas concatenadas regulares, integra una serie de elementos estructurales preexistentes.
El proyecto prioriza un diseño eficiente con la adopción de medidas pasivas en la rehabilitación energética y sistemas de climatización y ventilación de alta eficiencia, para reducir la emisiones contaminantes en un 82% y el consumo global de energía primaria no renovable en un 76%.