«Illa Glòries», por Cierto Estudio, busca promover la vida en comunidad gracias a los patios y las azoteas conectados a las viviendas mediante pasarelas exteriores, creando espacios flexibles, interconectados, adaptables y permeables.
Se generan modelos replicables de viviendas asequibles, respondiendo a las necesidades apremiantes de la ciudad. Cada piso se organiza en torno a un espacio central rotado que multiplica las conexiones y permite que la vivienda se adapte a las cambiantes necesidades familiares. La cocina, en contra de la «norma», se ubica en la fachada sur, reconociendo el trabajo doméstico como un pilar fundamental en la vida familiar, dando un nuevo enfoque con perspectiva de género a este espacio.

«Illa Glòries» por Cierto Estudio. Fotografía por José Hevia.
Se apuesta por la construcción sostenible con una estructura mixta de madera contralaminada (CLT) para suelos paredes y fachadas, metálica para caminos y hormigón armado para bucles de circulación verticales.
Descripción del proyecto por Cierto Estudio
Tras ganar el concurso internacional de 2017 organizado por el Institut Municipal de l'Habitatge i Rehabilitació de Barcelona (IMHAB), Cierto Estudio propuso un diseño innovador para el edificio Illa Glòries, situado en el cruce del distrito tecnológico 22@ de Barcelona con el histórico barrio del Eixample.
Este ambicioso proyecto contempla la construcción de 238 viviendas. El Edificio A, diseñado por Cierto Estudio, incluye 51 viviendas y refleja un enfoque holístico de la vida urbana. El diseño integra estrategias de perspectiva de género, garantizando la inclusión y adaptándose a las diversas estructuras familiares.
Diseñado con perspectiva de género, el proyecto promueve la equidad, la seguridad y la responsabilidad compartida en las tareas domésticas y de cuidado. Al incorporar estrategias espaciales que fomentan la interacción, el apoyo mutuo y la visibilidad de las actividades de cuidado, el diseño promueve un entorno inclusivo que se adapta a las diversas estructuras familiares.
Amplios espacios comunes
Dos amplios patios y balcones comunes continuos fomentan la interacción entre los vecinos, a la vez que proporcionan entornos seguros y dinámicos para la socialización y el descanso. La disposición de las viviendas en torno a estos espacios compartidos sigue una distribución de "corrala", una estrategia que fomenta una red de vigilancia mutua y mejora la seguridad colectiva, especialmente relevante desde una perspectiva de género, ya que ayuda a reducir los riesgos asociados a la violencia de género. La configuración espacial garantiza líneas de visión cruzadas, reforzando un entorno de protección natural. Los patios están protegidos de la actividad pública, pero conectados visualmente con la calle, combinando privacidad y amplitud. Los balcones actúan como puntos de encuentro al aire libre, conectando las viviendas con espacios compartidos como patios y azoteas, transformándolos así en partes integrales de la vida cotidiana.
Espacios de vida dinámicos
Las distribuciones flexibles de los apartamentos priorizan la adaptabilidad, garantizando que las viviendas puedan evolucionar según las necesidades cambiantes de sus ocupantes. Cada residencia está diseñada para desjerarquizar los espacios de vida, eliminando una zona central principal o un espacio predefinido para una figura dominante. En su lugar, habitaciones de tamaño y carácter similares permiten a los residentes distribuir el espacio libremente según sus necesidades, promoviendo la equidad en la vida cotidiana. El diseño también integra una cocina estratégicamente ubicada que mejora la conectividad dentro de la vivienda y fomenta un entorno inclusivo. Además, los espacios articulados y las habitaciones céntricas crean oportunidades para la conexión física y visual, promoviendo la autonomía individual y la convivencia.
Responsabilidad ambiental
El proyecto cumple con los estándares NZEB (Edificio de Energía Casi Nula), empleando madera laminada cruzada (CLT) para su estructura, maximizando el aislamiento térmico e integrando estrategias de diseño pasivo como ventilación cruzada, protección solar y cubiertas verdes. Más del 60 % del terreno está dedicado a espacios verdes, mitigando el efecto isla de calor urbano.