El proyecto desarrollado por ENOF Architectuur se organiza en una única planta. Cuenta con una serie de espacios de estudio y una sala multifuncional, concebidos con un alto grado de flexibilidad. A estos espacios se suman el comedor, la sala de radio y un taller de carpintería, mientras que una parte esencial de las actividades se extiende hacia un amplio jardín destinado para el uso colectivo.
Constructivamente, el centro se caracteriza por una volumetría fragmentada y una cubierta inclinada. La construcción en ladrillo verde aporta una identidad reconocible y duradera al conjunto, mientras que los acabados interiores fueron pensados para el uso cotidiano intensivo, además de reforzar el carácter acogedor del edificio.

Pegode por ENOF Architectuur. Fotografía por Franziska Krieck.
Descripción del proyecto por ENOF Architectuur
ENOF Architectuur asumió el reto de diseñar un centro para personas con discapacidad en Waarloos (B) para la organización de apoyo social Pegode. Esta organización se distingue por una visión inclusiva de la sociedad y por el apoyo personalizado que brinda a las personas con discapacidad.
El espacio abierto debe utilizarse con cuidado; cualquier intervención en un contexto suburbano o en una parcela no urbanizada requiere una justificación sólida. En este caso, una instalación comunitaria que amplía las funciones existentes del núcleo urbano constituye una razón pertinente para integrar un nuevo edificio en este entorno abierto.
Además de satisfacer las funciones solicitadas, el proyecto busca convertirse en un soporte inteligente que favorezca las interacciones necesarias sin imponer explícitamente sus límites de uso. El concepto de este edificio es una forma de sostenibilidad social, en la que el patrimonio construido puede adaptarse a las funciones que alberga.
El programa del centro se compone principalmente de una serie de espacios de estudio y una sala multifuncional; ambos concebidos para responder a las necesidades de los usuarios con un alto grado de flexibilidad. Además de un comedor, una sala de radio y un taller de carpintería, el edificio incorpora una parte importante de sus funciones en un amplio jardín estructurado para el uso y disfrute de todos. Los espacios presentan una secuencia y una jerarquía claras: áreas destinadas a los usuarios y zonas de apoyo para el personal. Dado el elevado número de usuarios en silla de ruedas, se optó por desarrollar todo el programa en una única planta, lo que aporta una gran generosidad espacial y una calidad de uso excepcional. La construcción, realizada en ladrillo verde, se complementa con un acabado interior robusto que fomenta la apropiación del espacio por parte de los usuarios.
Mediante su cubierta y su volumetría fragmentada, el centro de día procura integrarse de manera natural en su entorno. El paisaje industrial circundante influyó directamente en la configuración de la cubierta: sus pendientes evocan sutilmente este contexto y permiten una transición armoniosa hacia la escala más doméstica de las edificaciones residenciales vecinas.