Rivera
Diego Rivera (Guanajuato, México, 8 de diciembre de 1886 - Ciudad de México, 24 de noviembre de 1957). Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez fue un pintor y muralista mexicano, una de las figuras fundamentales del arte mexicano del siglo XX y uno de los principales representantes, junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, del movimiento muralista surgido tras la Revolución mexicana.
Rivera inició en 1897 su formación artística en la Escuela Nacional de Bellas Artes de México, antigua Academia de San Carlos, donde estudió, entre otros maestros, con el paisajista José María Velasco. En 1907 viajó a Europa gracias a una beca. Tras una primera etapa en España, pasó buena parte de los años siguientes en París, incorporándose al ambiente de las vanguardias europeas y desarrollando, especialmente entre 1913 y 1917, una importante producción cubista en contacto con artistas como Pablo Picasso y Juan Gris.
Entre 1920 y 1921 recorrió Italia con una ayuda del gobierno mexicano para estudiar directamente la pintura mural del Renacimiento y sus procedimientos técnicos. En julio de 1921 regresó definitivamente a México, coincidiendo con el programa cultural impulsado por José Vasconcelos tras la Revolución. Su primer gran encargo mural fue La Creación (1922-1923), realizado en el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria. Poco después comenzó el extenso ciclo de frescos de la Secretaría de Educación Pública, ejecutado entre 1923 y 1928, al que siguieron, entre otros, los murales de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo y los grandes ciclos del Palacio Nacional.
Rivera entendió el mural como un medio público de construcción y transmisión de la historia. Sus composiciones integraron referencias al pasado prehispánico, la conquista, la Revolución mexicana, el mundo campesino y obrero, la industrialización y los conflictos políticos y sociales contemporáneos. Su pintura combinó la tradición del fresco con la experiencia adquirida en las vanguardias europeas y desarrolló una narración monumental concebida en relación directa con la arquitectura y con el espacio público.
Su reconocimiento adquirió pronto una dimensión internacional. En diciembre de 1931, el Museum of Modern Art de Nueva York le dedicó su segunda gran exposición monográfica —tras la dedicada a Henri Matisse—. Ante la imposibilidad de trasladar sus frescos arquitectónicos, Rivera realizó para el museo una serie de «murales portátiles» sobre paneles independientes. La exposición alcanzó una extraordinaria asistencia y consolidó su presencia en Estados Unidos.
Entre 1932 y 1933 realizó por encargo de Edsel Ford el ciclo Detroit Industry para el Detroit Institute of Arts, ocupando las cuatro paredes del patio central del museo con una compleja representación de la industria moderna, el trabajo, la máquina, la ciencia y la sociedad contemporánea. Rivera consideró posteriormente este conjunto una de sus obras fundamentales.
En 1933 recibió el encargo de realizar Man at the Crossroads para el RCA Building del Rockefeller Center de Nueva York. La inclusión de un retrato de Lenin provocó un enfrentamiento con los promotores: Nelson Rockefeller solicitó su eliminación y Rivera se negó. El artista fue apartado del proyecto en mayo de 1933 y el mural fue destruido en febrero de 1934. Ese mismo año Rivera realizó en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México una nueva versión de la composición, titulada El hombre controlador del universo.
Su relación con Estados Unidos continuó con obras como Pan American Unity, realizada en San Francisco en 1940 para la Golden Gate International Exposition. El monumental fresco, compuesto por diez paneles, plantea la integración de las culturas indígenas y la tradición artística de México con la tecnología y la cultura industrial norteamericanas, un tema central en la obra madura de Rivera.
Paralelamente a su producción artística, Rivera reunió una extraordinaria colección de arte y objetos prehispánicos. En la década de 1940 comenzó a desarrollar, junto con el arquitecto y pintor Juan O'Gorman, el Museo Anahuacalli, concebido en los terrenos volcánicos de San Pablo Tepetlapa, al sur de Ciudad de México, como espacio destinado a albergar su colección y como proyecto de integración entre arte, arquitectura, paisaje y cultura prehispánica.
Rivera mantuvo a lo largo de su vida una intensa actividad política vinculada al comunismo, aunque su relación con el Partido Comunista Mexicano atravesó sucesivas rupturas y reconciliaciones. En 1922 ingresó en el partido; en 1937 participó decisivamente en las gestiones que permitieron a León Trotsky obtener asilo en México y, tras años de distanciamiento, fue readmitido en el Partido Comunista Mexicano en 1954.
Entre sus últimas grandes intervenciones se encuentran los murales del Instituto Nacional de Cardiología, nuevos ciclos del Palacio Nacional, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947), las pinturas del Cárcamo del Río Lerma en el Bosque de Chapultepec (1951) y las realizadas para el Hospital de la Raza. Diego Rivera murió el 24 de noviembre de 1957 en su estudio de San Ángel, Ciudad de México. Su obra transformó la pintura mural en uno de los principales instrumentos de representación cultural, histórica y política del México del siglo XX y ejerció una influencia decisiva en el desarrollo internacional del arte público moderno.
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NombreDiego Rivera
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Nacimiento1886 - 1957.
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Lugar de nacimientoGuanajuato, México - Ciudad de México, México.