La ampliación del Hospital del Noroeste, proyectada por lópez+aroca arquitectura, presenta un edificio compacto en el que se prioriza lo tectónico sobre el vacío, caracterizado por dos elementos: su envolvente en piedra y las aperturas unidas por una banda horizontal cubierta con lamas que ayudan a controlar la ventilación y la incidencia de la radiación solar. A partir de la elección de materiales de larga duración, el proyecto mejora su mantenimiento y limpieza.
Los espacios interiores tienen una relación visual directa con el exterior, ayudando a mejorar física, emocional y psicológicamente a los usuarios. La percepción cercana del jardín, junto con la materialidad empleada, refuerza una experiencia espacial acogedora.
Lejos de responder únicamente a demandas funcionales, la intervención se estructura como un entorno seguro y comprensible para todos. Mediante una serie de operaciones espaciales y materiales se promueve el confort y la conexión con la naturaleza. Independientemente de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas, la propuesta se ofrece como un modelo hospitalario atento y accesible para todos los usuarios.

Ampliación del Hospital Comarcal del Noroeste por lópez+aroca arquitectura. Fotografía por Pedro Noguera.
Descripción del proyecto por lópez+aroca arquitectura
Significado e identidad como valores inherentes de la sostenibilidad
Puede resultar extraño que, ante el encargo de la ampliación de un hospital, con su elevada complejidad técnica y funcional; el primer pensamiento de proyecto sea pensar con qué cantera íbamos a trabajar. Sin embargo, para nosotros, el Noroeste murciano constituye un referente constante de lo vernáculo y lo identitario, profundamente ligado a nuestro entorno próximo y a nuestro acervo cultural.
Hablar de sostenibilidad, circularidad o huella de carbono y, por tanto, de bioclimatismo y descarbonización, carece de sentido sin el uso de la piedra natural, especialmente cuando las canteras se sitúan a escasos kilómetros del emplazamiento. La posibilidad de elegir piedra y formato permitió liberarse del corsé de la industrialización y reconectar al usuario con una imagen arraigada en su memoria colectiva y su sentido de pertenencia. Este enfoque resulta especialmente valioso como punto de partida de un programa hospitalario, tradicionalmente alejado de la humanización, y abre una reflexión necesaria sobre el lugar de inserción y su identidad.
Una de las decisiones más duras vino impuesta por el propio encargo, la eliminación de varios álamos de gran altura ubicados en el ámbito de actuación. Como respuesta, todas las estancias se orientaron visualmente hacia los pinos de gran porte existentes, permitiendo que tanto la estancia en UCI como el trabajo diario en consulta se nutran de la luz natural, del ciclo solar y de la biofilia a través del interfaz del hueco. Este hueco, gracias al sistema de fachada ventilada, recupera la profundidad tradicional y se cualifica mediante control solar pasivo y distintos sistemas de apertura.
En el ámbito hospitalario, los interiores deben ser funcionales y duraderos, pero no queríamos renunciar a una materialidad más amable. En las salas de espera se incorporó un mural cerámico de abstracción geométrica y un pavimento continuo de terrazo, reforzando una experiencia espacial más cercana y reconocible para el usuario.
El edificio se proyecta de consumo de energía casi nulo (nZEB), atendiendo a la compacidad del volumen y a una envolvente de doble piel ventilada con aislamiento exterior y aplacado pétreo de proximidad y alta inercia térmica. Se prioriza el macizo sobre el hueco, protegido mediante celosías de lamas horizontales que tamizan la radiación solar. La ventilación es controlada, con recuperadores de calor y sistemas de filtrado y tratamiento del aire exterior. Las instalaciones, de alta eficiencia energética, se complementan con una planta fotovoltaica en cubierta. Se prioriza la facilidad de mantenimiento mediante accesos sencillos y la elección de materiales duraderos, resistentes al uso intensivo y de fácil limpieza o reposición.
La eficiencia y la equidad
Hablar de eficiencia en un hospital resulta casi redundante. Espacios, circulaciones, materialidad y sistemas se conciben desde la flexibilidad y la modulación constructiva, permitiendo cambios de uso y futuras ampliaciones, como es el caso del actual proyecto. La zonificación interior posibilita la reorganización independiente de áreas funcionales sin interferencias.
El proyecto garantiza entornos usables, seguros y comprensibles para todas las personas, con independencia de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas mediante un sistema de comunicaciones accesible y sensorialmente guiado con la disposición de itinerarios podotáctiles en accesos principales y núcleos verticales, incorporando señalización visual y táctil, así como dimensiones adecuadas para el uso de camillas, sillas de ruedas y carritos infantiles. El diseño interior emplea pavimentos continuos y antideslizantes, libres de resaltos. Los recorridos principales se definen con un sistema intuitivo de orientación, basado en el contraste entre acabados, cromatismos y señalización coherente.
Se incorporan estrategias de humanización orientadas a la mejora del bienestar físico, emocional y psicológico de los usuarios. Se atiende el confort acústico mediante techos con acabados fonoabsorbentes, incluyendo lamas acústicas y revestimientos murales vinílicos de alta absorción sonora en salas de uso prolongado. Se proyectan soluciones óptimas en niveles de absorción acústica en espacios interiores, que contribuyen a reducir el estrés sensorial en pacientes con hipersensibilidad o deterioro cognitivo. Se promueve el confort visual y la conexión con la naturaleza mediante visuales directas al exterior ajardinado. Se ilumina de forma natural a través de luz tamizada, evitando deslumbramientos, brillos y zonas de penumbra. Se incorporan contrastes cromáticos estudiados en paramentos verticales y horizontales. La iluminación artificial es uniforme, regulable y adaptada a las diferentes actividades, evitando sombras y deslumbramientos en las personas más sensibles.