SAU Taller d'Arquitectura propuso tres volúmenes principales para «Vil·la Emma» dispuestos de este a oeste y conectados por espacios intersticiales cubiertos, que potencian la relación entre el interior y el exterior. Estos volúmenes se adaptan a las curvas de nivel del terreno, creando diferentes niveles interiores, cada uno con un programa distinto: el volumen 1 para dormitorios y baños; el volumen 2 para el salón, baños y suite; y el volumen 3, un espacio polivalente conectado al jardín y la piscina.
Los espacios intersticiales también albergan parte del programa funcional: el primer espacio intersticial alberga la zona de salón-comedor-cocina, con vidrio corredizo de cerramiento; el segundo crea un porche que conecta los tres cubos macizos revestidos con enlucido de cal blanca.

«Vil·la Emma» por SAU Taller d´Arquitectura. Fotografía por Andrés Flajszer.
Descripción del proyecto por SAU Taller d´Arquitectura
Villa Emma es una casa unifamiliar, situada en una parcela de casi 850 m² en Binibequer Viejo, Menorca. El solar, de forma cuadrada y topografía suave, se delimita con paredes de piedra seca y vegetación y solo uno de sus límites tiene acceso directo desde la calle.
La casa se organiza en una sola planta girada 45 grados respecto de la perpendicular de la parcela. De este modo se garantizan las vistas a través de las edificaciones existentes hacia la salida y la puesta de sol. La casa se compone de tres volúmenes principales dispuestos sobre el eje este-oeste, unidos entre sí por espacios intersticiales cubiertos que actúan como porches. Esta estrategia potencia la relación entre la casa y el espacio exterior.
Fragmentación volumétrica para adaptarse al terreno
Los tres volúmenes diferenciados se adaptan a las ligeras variaciones de cota del terreno con diferentes niveles interiores. Cada “volumen” acoge una parte del programa funcional:
Volumen 1: Zona de la noche con 3 dormitorios (1 suite) y 2 baños.
Volumen 2: Cuarto de estar, 2 baños y otra suite.
Volumen 3: Espacio polivalente con baño, muy vinculado al jardín y la piscina.
Espacios intersticiales como porches habitables
Los vacíos entre volúmenes se convierten en espacios porchados abiertos al jardín. El primer intersticio acoge la sala-comedor-cocina, con cierres de vidrios corredizos que permiten la apertura total. El segundo genera un gran porche exterior que vincula los tres volúmenes y enriquece la transición entre interior y exterior.
Volumetría clara y materialidad austera con alta calidad ambiental
Los volúmenes se definen como cubos macizos, acabados con enlucido de cal blanca, que contrastan con la ligereza de los porches, construidos con estructura de madera y cierres de vidrio. Esta dualidad refuerza la separación entre espacios «cerrados» y espacios «porchados».
Villa Emma es una propuesta que combina claridad volumétrica, integración paisajística y calidad espacial, a través de una arquitectura funcional que se funde con los espacios exteriores.
