Lejos de realizar una transformación radical, el proyecto propuesto por Rambla9 Arquitectura conserva la esencia del edificio histórico, adaptando sus espacios y su materialidad a un uso cultural y público. Empleando la luz y la piedra como elementos principales, la intervención se presenta como un diálogo arquitectónico que mantiene la memoria del lugar y facilita la continuidad entre usos, pasados y nuevos.
La propuesta combina las acciones de rehabilitación y adecuación a nuevos usos como espacio con vocación social en este municipio mallorquín. El edificio recupera su condición de punto de encuentro entre los ciudadanos con su nuevo rol cultural, poniendo en valor su capacidad de resiliencia para convertirse en un espacio activo donde la ciudadanía conecte con el futuro, sin olvidar su pasado.

Abeurador Santanyi por Rambla9 Arquitectura. Fotografía por Fran Alonso.
Descripción del proyecto por Rambla9 Arquitectura
Situada en el corazón histórico de Santanyí, Mallorca, esta renovación arquitectónica transforma un antiguo almacén municipal junto al histórico abeurador, la pila de piedra tradicional que durante mucho tiempo sirvió como punto común de acceso al agua para la comunidad, en un centro cultural contemporáneo abierto al público.
El nuevo espacio acoge exposiciones, reuniones y eventos públicos, transformando el flujo del agua en el flujo de la cultura, una silenciosa renovación del espíritu comunitario que durante mucho tiempo ha definido este lugar.
La estructura original se conserva y se refina, adaptando sus proporciones y expresión material a los usos contemporáneos, mientras se mantiene la integridad y presencia del edificio histórico. En el interior, una nueva piel de piedra local de Santanyí envuelve el espacio, enriqueciendo el interior con una conexión táctil y cultural con el patrimonio de la ciudad. Esta presencia material refuerza la continuidad entre el carácter original del lugar y su nuevo papel como hito cultural, enfatizando tanto la permanencia como la renovación.
La entrada, enmarcada junto al antiguo pórtico, refuerza el diálogo entre arquitectura, memoria y lugar. La luz se convierte en un elemento central de esta transformación, guiando el movimiento y profundizando la relación entre material y espacio.
Se trata de una intervención precisa y respetuosa, un esfuerzo cuidado por vincular patrimonio y modernidad. Renueva la vida de un edificio histórico a través de la luz, el material y el tiempo, ofreciendo una expresión de la continuidad arquitectónica y la identidad cultural de Mallorca. Lo que emerge no es simplemente una estructura renovada, sino un espacio vivo que permite a la comunidad reconectarse con su pasado mientras participa plenamente en la vida cultural del presente e incluso del futuro.