La propuesta de BUREAU retoma la publicación de Philippe Duboy, «Carlo Scarpa, L'Art d'Exposer», en la que se planteaba que la verdadera actividad del arquitecto italiano durante la mayor parte de su vida fue el diseño de exposiciones. Lejos de ser considerada una actividad meramente lúdica, la realización de muestras expositivas supuso en aquel momento un estrecho compromiso político con la compleja dinámica cultural de Italia.
Una situación que también parece repetirse en el caso de Lilly Reich, figura emblemática del mundo artístico que ha desaparecido prácticamente de la mayoría de los libros de arquitectura, oculta tras la figura de un gran «maestro».
La propuesta realizada para el Museo de Arte Contemporáneo y Centro de Arquitectura de Lisboa presenta una forma contemporánea, seria pero relajada, de mirar lo que se supone que es una institución cultural. La exposición se ofrece como una pequeña reunión de amigos grandes e imponentes, otros modestos y más íntimos.
Fragmentos de Serralves de Oporto, John Soane de Londres, El Prado de Madrid o los Uffizi de Florencia ilustran historias que han sido vividas por millones. Desplazados de su zona de confort, se vuelven menos institucionales, menos rígidos, demostrando a través de sus «órganos» su informalidad y su realidad tras bambalinas.
Para su montaje, se despejó de una serie de elementos que habían aparecido a lo largo de la historia del centro de arquitectura. En gran medida, toda la construcción ha utilizado materiales de exposiciones pasadas, recreando momentos culturales y recuperando elementos existentes de la historia del espacio.
Las exposiciones constituyen un momento público donde se exhibe y se comparte el contenido, donde la gente se reúne, debate e interactúa, donde continuamente visitantes entran y salen en busca de estímulos. Si bien no existe una verdad absoluta acerca del devenir de los espacios expositivos, «Garage Encounters» propone revitalizar los tan estandarizados modelos que caracterizan los espacios de exposición actuales.
Comisariada por Mariana Pestana, la exposición que inauguró este espacio, Interspecies, dista mucho de ser neutral: la muestra abre el mundo de la arquitectura a enfoques y actitudes que son necesarios para ir más allá de lo humano.