La propuesta GREENH@USE, proyectada por Peris + Toral Arquitectes, fomenta la cohesión entre distintos perfiles de usuarios al ofrecer una variada serie de tipologías residenciales que van desde viviendas de un dormitorio para personas mayores hasta viviendas de dos dormitorios destinadas al alquiler social y unidades de alojamiento temporal. El conjunto se completa con un programa de espacios compartidos para las viviendas senior, que incluye lavandería, tendederos, espacios polivalentes y huertos colectivos.
Para su ejecución, el edificio adoptó una serie de estrategias orientadas a reducir al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero durante su construcción. Para ello, se optó por emplear estructuras de hormigón prefabricado y materiales desnudos, con madera como revestimiento. Atendiendo a las necesidades de confort de los habitantes, GREENH@USE refleja un enfoque integral de la sostenibilidad tanto económica como social y medioambiental.

GREENH@USE por Peris + Toral Arquitectes. Fotografía por José Hevia.
Descripción del proyecto por Peris + Toral Arquitectes
El edificio se inserta en el tejido urbano del Distrito 22@, cubriendo la medianera vecina y siguiendo las alineaciones del Ensanche Cerdá a lo largo de la calle, el chaflán y el pasaje. La profundidad edificable de la parcela y la altura prevista por el planeamiento urbanístico (ocho plantas) exigen un esponjamiento interno mediante patios para iluminar y ventilar los distintos programas habitacionales, que conviven de forma independiente en el edificio.
Las viviendas dotacionales de un dormitorio para personas mayores se ubican en las tres últimas plantas, sobre cuatro plantas de alquiler social de dos dormitorios y una planta baja de alojamientos temporales. Esta estratificación del programa permite ampliar los patios en las plantas superiores —donde se sitúan las viviendas más pequeñas— para mejorar la iluminación del conjunto.
La planta se organiza en veinte viviendas por nivel, dispuestas alrededor de una pasarela que funciona como calle elevada y atraviesa una secuencia de cinco patios y rellanos de acceso. Cada rellano reúne cuatro entradas, formalizadas mediante unas cajas de celosía de madera que tamizan la vista y el aire, regulando la privacidad y fomentando la apropiación del espacio. La vivienda articula dos espacios en diagonal —la cocina-comedor, vinculada con la entrada y la sala con la terraza— que se conectan directamente con las habitaciones para evitar pasillos.
En la octava planta se ubica el programa compartido de las viviendas senior, que incluye lavandería comunitaria, tendederos, solárium, huertos urbanos y espacios polivalentes. Por encima, una gran cubierta de vidrio envuelve los cinco patios, transformándolos en un gran atrio bioclimático cuyo comportamiento varía según la estación: funciona como captador de calor en invierno y como chimenea solar en verano. Este esponjamiento interno constituye una estrategia medioambiental para reducir la demanda energética de forma pasiva y actúa a la vez como condensador social.
En la planta baja, un patio inglés ajardinado en contacto con el pasaje permite la ventilación natural del aparcamiento y aporta aire de entrada al atrio, clave en su comportamiento termodinámico. La inercia térmica de la estructura prefabricada de hormigón, la higroscopicidad de la madera y la absorción acústica del revoco de los patios proporcionan confort a este espacio intermedio atemperado.