Para estos «Pisos Jardín» de «Espai Natura», BAILORULL propone espacios ambiguos sin un uso definido —balcones, terrazas, galerías, patios y jardines— con el fin de crear viviendas porosas y aireadas, abiertas pero protegidas del exterior. Estas viviendas se caracterizan por tener una organización distinta en cada fase, adaptándose a la orientación de la parcela y del emplazamiento.
En esta Fase 3, a diferencia de las fases anteriores, las fachadas orientadas al sur no se han cerrado; los espacios «cojín» o de transición climática —construidos con elementos prefabricados de hormigón— permanecen abiertos, equipados únicamente con parasoles. En la fachada noreste, se han creado balcones de ancho variable con barandillas de elementos prefabricados de hormigón macizo, lo que aumenta la privacidad de las viviendas.

Fase 2. «Espai Natura» por BAILORULL. Fotografía por Jose Hevia.
Descripción del proyecto por BAILORULL
Pisos Jardín
Hace diez años iniciamos el proyecto residencial Espai Natura, un proyecto que, desde su concepción, sabíamos que se desarrollaría y se ejecutaría lentamente a lo largo de varios años. Nos gusta la arquitectura pausada, que se define con el tiempo, que se cuece a fuego lento.
El proyecto consta de cuatro fases diferentes, ejecutadas a lo largo de 15 años (actualmente, la cuarta y última fase se encuentra en sus inicios de ejecución). Todas comparten una misma idea: proyectar unos pisos jardín, es decir, viviendas que incorporan espacios de transición climática entre el interior y el exterior. Se trata de espacios desprogramados, ambiguos, sin un uso definido, pero que, gracias a su sección, contribuyen al control climático del edificio. Son viviendas en las que todos los residentes disponen de espacios intermedios semiinteriores y semiexteriores; pisos abiertos, pero protegidos del exterior; pisos porosos, pisos que respiran. Pisos Jardín.
Los Pisos Jardín se caracterizan por tener, en cada fase, una sección distinta, adaptada a su orientación solar y emplazamiento. Estas viviendas disponen de diversos tipos de espacios de transición —balcones, terrazas, galerías, patios y jardines— que ofrecen a los usuarios lugares intermedios entre el interior y el exterior de la vivienda.
Fachadas abultadas de hormigón prefabricado
Estos espacios de transición climática se han construido mediante el diseño de piezas de hormigón prefabricado que incorporan persianas orientables, permitiendo el control de la radiación solar y la demanda térmica del edificio.
En esta Fase 3, la fachada orientada al sur no se ha cerrado con carpinterías y vidrio, como en las galerías climáticas de las fases anteriores (F-1 y F-2). En su lugar, los espacios cojín permanecen abiertos, sin cerramientos. Son espacios intermedios más desnudos, equipados únicamente con un protector solar (persiana). De esta forma, se generan ambientes más transparentes que miran hacia el jardín interior comunitario de la manzana: espacios protegidos del sol, pero abiertos al entorno verde.
En la fachada noroeste, que da a la calle Josep Tarradellas, se han proyectado balcones de ancho variable, entre 1,80 y 2,50 metros, permitiendo ajustar el edificio a la sección variable de la calle y, al mismo tiempo, mantener las vistas desde el interior de los pisos construidos en la Fase 1. La barandilla de esta terraza se ha resuelto con una pieza maciza de hormigón prefabricado, que aporta privacidad a las viviendas.
El objetivo común de las tres fases —construir unos Pisos Jardín— ha sido posible gracias al diseño de fachadas gruesas. Se trata de fachadas abultadas, definidas por un sistema integral de piezas de hormigón prefabricado, capaces de integrar la protección solar y la demanda térmica del edificio, además de incluir espacios intermedios de transición.
Este sistema de hormigón prefabricado proporciona unidad y variedad a toda la manzana. Son fachadas que incluyen un espacio desprogramado, que en cada fase se adapta a sus condiciones solares y contextuales.