El concurso de ideas, por invitación, planteó la participación de oficinas de arquitectura de todo el mundo con el requerimiento de contar con al menos un socio español (un requerimiento que para muchos arquitectos españoles resulto bochornoso). En una primera fase se preseleccionaron 31 equipos, de los que pasaron a una segunda fase como finalistas 5 equipos: OMA, MVRDV, West 8, Heatherwick Studio y Diller Scofidio + Renfro.
Con una propuesta en muchos aspectos similar al concurso fallido de 2006, la idea principal del proyecto despliega una superficie ajardinada (bautizada por los ganadores como una “gran pradera verde” o “alfombra urbana”) en el centro de la supermanzana de Azca, intentando generar una visión más amable de los procesos de urbanización duros como la plaza del Callao y debajo de la cual se esconden parte de las infraestructuras y programa de usos.
Este espacio dispondrá de un amplio jardín central con una gran sombrilla tecnologizada en el centro y quince microparques entre los edificios, incluyendo especies vegetales autóctonas, generando superficies mas accesibles. «Este proyecto convertirá la zona de Azca en un espacio más conectado, abierto y accesible bajo el paraguas de la sostenibilidad, creando un ecosistema urbano de gran biodiversidad», según la declaración facilitada por Renazca.
El concurso ha sido dirigido por Martha Thorne y Edgar González, decana y profesor del IE School of Architecture and Design, y ha contado con el asesoramiento de la arquitecta Odile Decq y el crítico de arquitectura y subdirector de La Vanguardia, Llàtzer Moix.
Con una propuesta en muchos aspectos similar al concurso fallido de 2006, la idea principal del proyecto despliega una superficie ajardinada (bautizada por los ganadores como una “gran pradera verde” o “alfombra urbana”) en el centro de la supermanzana de Azca, intentando generar una visión más amable de los procesos de urbanización duros como la plaza del Callao y debajo de la cual se esconden parte de las infraestructuras y programa de usos.
Este espacio dispondrá de un amplio jardín central con una gran sombrilla tecnologizada en el centro y quince microparques entre los edificios, incluyendo especies vegetales autóctonas, generando superficies mas accesibles. «Este proyecto convertirá la zona de Azca en un espacio más conectado, abierto y accesible bajo el paraguas de la sostenibilidad, creando un ecosistema urbano de gran biodiversidad», según la declaración facilitada por Renazca.
El concurso ha sido dirigido por Martha Thorne y Edgar González, decana y profesor del IE School of Architecture and Design, y ha contado con el asesoramiento de la arquitecta Odile Decq y el crítico de arquitectura y subdirector de La Vanguardia, Llàtzer Moix.