La nueva edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva finaliza con «La Metropolitaine» y con «La reconversión de un antiguo garaje en París» -como galardones- proyectados por Ignacio Prego Architectures y Atelier Téqui Architectes respectivamente.
Ambos proyectos se caracterizan por impulsar políticas de vivienda que respondan frente al proceso de despoblación de los centros urbanos y demuestrar cómo la vivienda social contribuye a la construcción de ciudades más inclusivas, socialmente diversas y equilibradas.

«La Métropolitaine» ganador del premio de nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Maxime Delvaux.
Por su parte, los directores al frente de la organización del premio subrayaron el gran nivel de las obras presentadas en esta segunda edición, cuyas presentaciones se han desarrollado en el marco de los European Collective Housing Days. Los equipos finalistas han podido acercar sus obras al jurado internacional reunido en San Sebastián.
«Esto ha otorgado una gran riqueza a estos encuentros. Al fin y al cabo este premio se está convirtiendo en un faro que nos permite observar grandes obras y ser conscientes de que, pese a la crisis de la vivienda que vive actualmente el continente, hay equipos de arquitectura que están haciendo un trabajo muy ambicioso y que nos demuestran con ejemplos ya construidos que es posible construir vivienda colectiva de calidad que tenga un impacto positivo en sus habitantes».
José Ángel Medina Murua, director del Instituto de Arquitectura de Euskadi
«Esta segunda edición del premio es una consolidación de que es necesaria una iniciativa europea transfronteriza como esta que ponga en común proyectos de muy distintos orígenes que responden a retos comunes».
Wenwen Cai, directora de arc en rêve

«Reconversión de un antiguo garaje en París», ganador del premio de renovación de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Florent Michel.
Ganadores del Premio Europeo de Vivienda Colectiva
«La Métropolitaine» se proclama como ganador del proyecto de obra nueva, propuesta realizada por Ignacio Prego Architectures, París (Francia); asumiendo una de las tareas más ingratas de la vivienda urbana: dar forma a un lugar que carecía de ella. Situado en la Avenue de la Porte de Clichy, en el umbral entre París y la periferia, el edificio conforma una fachada sólida e ininterrumpida frente al nuevo Palacio de Justicia y comienza a estructurar un espacio urbano que hasta entonces se resistía a ser definido. La masa es compacta y llamativa desde lejos, pero de cerca se descompone en algo más variado. Fisuras alargadas, porches luminosos y cortes irregulares articulan la fachada y crean una estructura porosa y permeable que da vida a la experiencia a pie de calle. Las grietas de abajo generan transparencias que conectan la vida interior del edificio con el movimiento de la ciudad.
La escasa profundidad del edificio, lejos de ser una limitación, se convierte en el movimiento tipológico que define el proyecto. Todas las viviendas, desde las de un dormitorio hasta las de cinco, son pasantes: el salón y la cocina se extienden de lado a lado del edificio, con la ciudad en una fachada y el jardín en la otra. En el lado sur, la logia se abre tras un doble revestimiento que actúa como filtro frente al ruido, la contaminación y la intensidad de la avenida. En el lado norte, una terraza privada forma parte de la secuencia de acceso y se abre hacia el parque.

«La Métropolitaine» ganador del premio de nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Maxime Delvaux.
El resultado es un edificio que cohesiona la ciudad a escala de calle y ofrece a cada residente una relación privada tanto con la vida urbana como con los espacios verdes. La doble orientación no es un lujo, sino la lógica organizativa de la que surge todo lo demás.
«La valentía de un proyecto que integra vivienda social, alojamiento asequible para estudiantes y una amplia variedad de equipamientos públicos y comunitarios en una única estructura arquitectónica, construida sobre una infraestructura de transporte existente. Resulta especialmente destacable el compromiso del propietario público de mantener alquileres asequibles en un emplazamiento tan excepcional, junto a una de las zonas más exclusivas de París».
Carme Pinós, presidenta del jurado de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva

«Air Passage» es finalista de la categoría de nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por José Hevia.
En la categoría de obra nueva, además de «La Métropolitaine», se encontraba como finalista «Air Passage», de Peris+Toral Arquitectes (Masnou, España), que convierte la cubierta de un equipamiento en plaza pública y organiza las viviendas en torno a un pasaje bioclimático. «Common Woods», de Space&Matter (Amersfoort, Países Bajos), que agrupa 56 viviendas en el límite de un bosque, con estructura de madera contralaminada y una fuerte apuesta ecológica. «Illa Glòries», de Cierto Estudio (Barcelona, España), es un bloque de vivienda social denso y permeable, con patios comunitarios que ocupan el 60 % de la parcela. Y por último, «Yimby», de Maker Architecten (Kortrijk, Bélgica), que densifica un barrio de ciudad-jardín de 1924 con el concepto de «casa canguro», sin desplazar a sus habitantes.

«Common Woods» es finalista de la categoría de nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Riccardo De Vecchi.
La «Reforma y ampliación de un antiguo garaje para crear 63 apartamentos y una tienda» fue proclamada como ganadora en el apartado de mejor renovación, proyectada por Atelier Téqui Architectes, París (Francia). En el distrito 11 de París, un garaje de 1957 proyectado por Claude Béraud, ganador del Grand Prix de Rome, ha sido transformado en 63 apartamentos. Se ha conservado la icónica fachada a la calle, con sus franjas de hormigón en voladizo, símbolo del lugar que ocupa el automóvil en la historia de la ciudad. Las rampas han desaparecido y en su lugar se han proyectado patios ajardinados, incluyendo luz natural y 63 formas de vivir.
La primera decisión de diseño fue reducir al mínimo la demolición. Se conservaron los bloques, las columnas y las vigas, y se trabajó con la estructura existente en lugar de eliminarla. Al quitar las rampas se crearon los patios que ahora aportan aire y luz a un edificio que antes estaba aislado de ambos. Una segunda fachada retranqueada, de paneles de madera y puertas correderas plegables, crea jardines de invierno en el espacio entre ambos revestimientos: espacios exteriores habitables durante todo el año, una forma de vivir el clima en lugar de soportarlo.

«Illa Glòries» es finalista de la categoría nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por José Hevia.
La ampliación vertical se apoya en una estructura de postes y vigas de acero, con suelos de madera contralaminada (CLT) y fachadas de madera revestidas de alerce. Los materiales de origen biológico alcanzan hasta 99 kg/m² en la ampliación. El proyecto apunta a una posible transición para las ciudades europeas: de una cultura de la construcción basada en la extracción a sistemas híbridos que combinan la reutilización estructural con la industria maderera.
«Mediante un aprovechamiento extraordinariamente eficiente de la superficie disponible y una cuidada resolución de las plantas, el proyecto transforma las restricciones estructurales en oportunidades, logrando una excepcional calidad espacial y unas condiciones de habitabilidad generosas».
Jurado de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva

«Yimby» es finalista de la categoría nueva construcción de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Stijn Bollaert.
En la categoría de rehabilitación, además de «Reforma y ampliación de un antiguo garaje» de Atelier Téqui Architectes, se encontraban tres proyectos más como finalistas: «Oudemansstraat», de Woonwerk Architecten (Amberes, Bélgica), que transforma una antigua discoteca y tres edificios colindantes en viviendas asequibles. «La transformación de un aparcamiento en la Rue Nollet», de NZI Architectes (París, Francia), que da lugar a 83 viviendas sociales sin demolición ni nuevo suelo y «La transformación de la Cité de Beutre», de Christophe Hutin Architecture (Mérignac, Francia), que rehabilita 93 viviendas de emergencia de posguerra entendiendo las adaptaciones de sus habitantes como un recurso.

«Oudemansstraat» finalista de la categoría de renovación de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Aiste Rakauskaite.
La ceremonia
Los proyectos ganadores se dieron a conocer en una ceremonia inaugurada por Denis Itxaso, consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. El jurado internacional, estuvo presidido por Carme Pinós, seguido de Jing Liu, Catherine Sabbah, David Madden y Lucia Tozzi.

«La transformación de un aparcamiento en la Rue Nollet» es finalista de la categoría renovación de la Segunda Edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. Fotografía por Frédéric Delangle.
Sobre el Premio Europeo de Vivienda Colectiva
El objetivo del premio es convertirse en un referente en el ámbito de la vivienda colectiva en Europa. Los resultados de esta segunda edición consolidan esa aspiración aumentando la participación y globalizando el concurso, duplicando la participación por países.
Los proyectos finalistas formarán parte de la próxima publicación del premio y de una exposición itinerante que recorrerá distintos museos europeos durante los próximos dos años.