Pelleteria, el proyecto desarrollado por GRAS Reynés Arquitectos se organiza en cuatro niveles. La planta baja alberga el acceso, el aparcamiento, las áreas técnicas y una zona de spa con piscina climatizada y sauna abierta al jardín. La primera planta reúne los espacios comunes, con salón, comedor, cocina, librería, sala de cine y una logia vinculada al exterior. La segunda planta se destina a los dormitorios, mientras que la tercera combina un dormitorio con una terraza cubierta que incorpora una zona de estar, comedor y cocina exterior, con vistas a los tejados de Palma.
La intervención conserva los muros de carga y los forjados existentes, integrando un nuevo núcleo vertical con escalera y ascensor. La materialidad combina elementos recuperados de marés y piedra caliza mallorquina con pavimentos de pinyolet, piedra de Binissalem, madera de roble en espiga, morteros y pinturas a la cal, y cerrajería tradicional de acero.

Pelleteria por GRAS Reynés Arquitectos. Fotografía por José Hevia.
Descripción del proyecto por GRAS Reynés Arquitectos
Pelleteria: transformación de un edificio histórico en una residencia contemporánea en el centro de Palma de Mallorca
El proyecto de 1.000 m², situado en el histórico Call de la ciudad, articula su distribución alrededor de una escalera escultórica central, un patio abierto a tres caras con jardín y una cuidadosa recuperación de la materialidad autóctona .Un proyecto de rehabilitación integral que transforma un antiguo edificio de viviendas humildes y talleres en una única residencia unifamiliar de 1.000 m² en el casco histórico de Palma.
Ubicada en la calle que le da nombre, la intervención respeta el carácter discreto del inmueble original mientras vacía su interior para generar una nueva vivienda articulada en cuatro plantas.
La estrategia arquitectónica principal consistió en conservar únicamente los muros de carga y los forjados existentes, insertando un nuevo núcleo de comunicaciones vertical que integra escalera y ascensor. La escalera es la verdadera protagonista del concepto y de la totalidad del edificio: lejos de ser un mero elemento funcional, se erige como el corazón del proyecto. Su presencia articula cada uno de los espacios, construye la continuidad vertical de la vivienda y le otorga una identidad única.
La escalera trasciende el simple mecanismo de circulación para convertirse en una experiencia espacial.
«En Pelleteria este núcleo central organiza el hogar, enlaza sus distintas dinámicas y transforma el recorrido en una parte esencial de la vida doméstica. Queríamos que la vivienda se articulara a través una secuencia ascendente en la que cada planta, aun manteniendo su autonomía, partícipe de una misma idea espacial.»
Guillermo Reynés.
Patio mallorquín y un jardín conectado con el interior
A diferencia de las tipologías tradicionales del casco antiguo, cerradas en sus cuatro lados, Pelleteria cuenta con la particularidad de disponer de un patio trasero abierto en tres caras. La fachada posterior, dispuesta en forma de «C», maximiza la entrada de luz natural y ofrece vistas despejadas hacia el jardín posterior.
Distribución de la vivienda
En la planta baja se encuentra el zaguán por el que se accede a la casa, el aparcamiento, áreas técnicas y una zona de spa con piscina climatizada y sauna abierta al jardín posterior. Se mantiene, además, la escalera exterior histórica con sus materiales originales.
La planta primera concentra la zona pública de la casa: salón, comedor, cocina, librería, sala de cine y una nueva loggia, entendida como un porche exterior. Una parte de la planta se destina a espacio exterior para extender el jardín hacia el interior de la vivienda. De nuevo, como en la planta inferior, el cerramiento hacia el jardín se resuelve con un gran ventanal de acero y vidrio, intensificando la relación entre la casa, el patio y la luz. La segunda planta alberga el área de los dormitorios.
Finalmente, en la planta tercera aparece la sorpresa final de la casa. En la parte trasera se ha ubicado un gran dormitorio mientras que la parte frontal, igual que se hizo en la primera planta, se convierte en un espacio exterior cubierto, con una gran terraza con vistas a los tejados de la ciudad que contiene un salón comedor exterior con su propia cocina. De este modo se unen interior y exterior creando una estancia doméstica abierta al cielo de Palma.
Materialidad local y estrategias pasivas
La intervención prioriza el uso de materiales tradicionales y recuperados de la propia edificación. La paleta material combina sillerías existentes de marés y piedra caliza mallorquina, solados de pinyolet (empedrado tradicional mallorquín) en el zaguán y nuevos pavimentos de piedra de Binissalem trabajada en dos texturas. Los suelos de madera de roble en espiga, los morteros y pinturas a la cal, así como la cerrajería de acero tradicional, completan una materialidad local que no busca imponerse, sino prolongar la historia del edificio.
La sostenibilidad del proyecto viene definida por la apuesta por la recuperación del inmueble, la reutilización de sus materiales originales y las estrategias pasivas inherentes a este tipo de arquitectura, con grandes espesores de fachada y una inercia térmica propia de la construcción tradicional. Esta base se complementa con una nueva cubierta bien aislada y con un sistema de climatización mediante bombas de calor con recuperación de energía.
Los interiores
El interiorismo se ha llevado a cabo en una colaboración con el estudio Bornhold, que ha optado por una selección de mobiliario de líneas atemporales y materiales nobles integrados en la arquitectura.