El nuevo pabellón del Carmen Würth Forum, proyectado por David Chipperfield Architects, responde al volumen interior definido por el artista. Un pórtico sobrio que ofrece protección, marca la transición entre el exterior y el interior. Además, el edificio se alza mediante unos muros de hormigón abujardado, recordando a la materialidad del Carmen Würth Forum y transformando el pabellón en una pieza escultórica que se funde con el entorno.
La sala expositiva, adaptada a las variaciones climáticas, evita el uso de sistemas de climatización activos, contando con una estructura mural de tres capas compuesta por hormigón, ladrillo y un revestimiento interior de arcilla.
Unas vigas de madera maciza permanecen a la vista, mientras que diversas aperturas cenitales dejan pasar la luz natural, variando a lo largo del día y de las estaciones, creando una atmósfera serena que dirija la atención hacia la obra de arte.

Pabellón para Anselm Kiefer por David Chipperfield Architects. Fotografía por Studio Menges Tugushi.
Descripción del proyecto por David Chipperfield Architects
Junto al Museum Würth 2 en Künzelsau, un nuevo pabellón alberga la pintura *Schwarze Flocken* (2007), de Anselm Kiefer. Esta obra de gran formato —realizada mediante la característica técnica mixta del artista, que combina óleo, emulsión, goma laca, tierra y ramas— alude al poema homónimo de Paul Celan, el cual reflexiona sobre las profundas vivencias del Holocausto. Con 11 metros de altura y 7,10 metros de anchura, se trata de la pieza de Kiefer más grande de la Colección Würth y, debido a sus dimensiones, no se había expuesto anteriormente. Gracias a una estrecha colaboración con el artista, la obra cuenta ahora con su propio entorno arquitectónico; una estructura diseñada a medida que hace posible su primera presentación pública.
El pabellón se ubica en una suave elevación, en el extremo suroeste de los terrenos que rodean el Carmen Würth Forum, integrándose en el extenso jardín de esculturas. Desde este punto, el edificio mantiene una clara relación visual con las construcciones principales del Carmen Würth Forum, complementando el conjunto con una presencia serena y escultórica.
La forma del edificio responde directamente al volumen interior definido por el artista y se centra en unos pocos elementos dispuestos con precisión. Un pórtico sobrio ofrece protección frente a la intemperie y marca la transición entre el paisaje y el espacio expositivo. Los muros de hormigón abujardado remiten a la materialidad del Carmen Würth Forum, transformándola en una pieza escultórica exenta que se funde con el entorno del jardín de esculturas. En el interior, Anselm Kiefer determinó las proporciones, las aberturas y la coloración de las superficies de los muros.
A diferencia de los espacios expositivos convencionales, esta sala no está sujeta a un control climático estricto ni a parámetros de iluminación rígidos. Su estructura mural de tres capas —compuesta por hormigón, ladrillo y una capa interior de revoco de arcilla— está diseñada para adaptarse a las variaciones climáticas y evitar las heladas sin necesidad de sistemas de climatización activos. En el interior, las vigas de madera maciza de la cubierta permanecen a la vista. Entre ellas, los lucernarios dejan pasar una luz natural tenue, cuya intensidad varía según la hora del día y la estación del año. El objetivo no es una iluminación uniforme, sino una atmósfera concentrada y serena que ralentiza el acto de ver y dirige la atención hacia la obra de arte.