El estudio de arquitectura Ekarth Studio ha proyectado el Centro de Música Maestro Ilaiyaraaja en la antigua ciudad de Madras. Un sistema constructivo contemporáneo integró la artesanía tradicional del bambú, dando como resultado unas cañas redondas, haces de tiras de bambú como vigas y haces de varas de bambú; que trabajan conjuntamente en toda la estructura y permitien su resistencia a la humedad y a los fuertes ciclones.
Unos acabados naturales, revelan la estructura del conjunto, complementado por superficies de tierra, cubiertas de fibra natural y acabados en cal; permitiendo de este modo una experiencia musical ligada al ritmo, la resonancia, el silencio y la continuidad, en un emplazamiento conectado al paisaje y la luz, permitiendo de este modo el aprendizaje a través de la escuha, la creación y la interpretación.

Maestro Ilaiyaraaja Music Center by Ekarth Studio. Photograph by Ekarth Studio.
Descripción del proyecto por Ekarth Studio
Dedicado a Shri Ilaiyaraaja, uno de los compositores musicales más célebres de la India, el nuevo Centro de Aprendizaje e Investigación Musical Maestro Ilaiyaraaja en el IIT Madras es un espacio de 10.000 pies cuadrados (aprox. 930 m²) destinado a la educación musical, la investigación y la interacción cultural. Su arquitectura, diseñada y construida por Ekarth Studio, emplea el bambú como sistema estructural principal para configurar una serie de espacios abiertos y sombreados dedicados al aprendizaje, la grabación, la interpretación y el intercambio.
El centro se concibe bajo la iniciativa «Música para todos» del IIT Madras, cuyo objetivo es fomentar la investigación en áreas como la acústica, la síntesis de sonido, la inteligencia artificial, el procesamiento de señales, el diseño de instrumentos y la comprensión científica de la música india. La aspiración es crear un espacio donde disciplinas como la ciencia, las matemáticas, la ingeniería y la tecnología puedan converger.
El programa arquitectónico requería un edificio institucional contemporáneo construido predominantemente con materiales naturales. Un requisito fundamental era que el edificio fuera sostenible, reflejando así el compromiso del instituto con el clima. Por ello, la arquitectura utiliza el bambú como estructura principal y se inspira en la *Bel Patra*, la hoja sagrada trifoliada asociada con el dios Shiva y vinculada tradicionalmente al sonido, el movimiento y el ritmo cósmico en la filosofía india. A lo largo del emplazamiento, unas bóvedas de bambú interconectadas adoptan la geometría de dicha hoja, desplegándose como una serie de amplias cubiertas. Sus formas crean un ritmo en el paisaje al tiempo que resguardan espacios para la enseñanza, los ensayos, la reunión y la interacción informal.
Los espacios situados bajo estas cubiertas se abren deliberadamente a su entorno. Las aulas de diversa capacidad, las salas de grabación y las zonas de reunión se orientan hacia patios ajardinados y espacios exteriores sombreados. La luz natural filtrada, la brisa, los árboles circundantes y las sombras cambiantes se integran en el entorno de aprendizaje. En el centro, un espacio de reunión a modo de anfiteatro ofrece un escenario para ensayos, actuaciones y aprendizaje colectivo. El resultado es un entorno educativo donde la música se experimenta en consonancia con las condiciones cambiantes del paisaje.
El bambú otorga a esta idea su expresión estructural. Su capacidad de flexión y su aptitud para cubrir grandes luces permiten que la cubierta se eleve formando arcos de casi nueve metros de altura, creando espacios libres de columnas de hasta 15 metros.
El estudio Ekarth colaboró estrechamente con el IIT Madras para desarrollar una estructura ligera de bambú de ingeniería. Tres formas distintas de bambú —cañas redondas, haces de tiras de bambú y haces de varas de bambú— trabajan conjuntamente en toda la estructura. Los haces de tiras planas de bambú conforman las vigas estructurales principales, creando conjuntos ligeros capaces de soportar cargas considerables de la cubierta; al mismo tiempo, la curvatura estratificada, las uniones artesanales y una distribución de fuerzas cuidadosamente calibrada permiten al sistema lograr geometrías complejas de doble curvatura y resistir la humedad, las fuerzas ciclónicas y la exposición ambiental a largo plazo de Chennai.
La construcción integró la artesanía tradicional del bambú en un sistema constructivo contemporáneo y exigente. Artesanos cualificados llevaron a cabo las tareas de corte, curvado, agrupación y unión utilizando principalmente herramientas básicas de carpintería, mientras que la ingeniería estructural perfeccionó estos procesos para cumplir con los requisitos de un edificio institucional de gran envergadura. El centro, de aproximadamente 930 metros cuadrados (10.000 pies cuadrados), se completó en once meses, requiriendo una mínima intervención de maquinaria pesada de construcción.
La paleta de materiales mantiene visible este proceso. El bambú expuesto revela su curvatura, textura, lógica estructural y uniones artesanales, complementado por acabados a base de cal, superficies de tierra y cubiertas de fibras naturales. Nada está disociado de la forma en que se construyó el edificio.
En esencia, el instituto es un entorno para el aprendizaje, la escucha, la creación y la interpretación. Su apertura permite que el paisaje, la luz, el aire y los materiales formen parte de la experiencia musical, dando forma arquitectónica a conceptos como el ritmo, la resonancia, el silencio y la continuidad, asociados al legado musical de Ilaiyaraaja.