La vivienda «Lakeside» proyectada por Disbrow Iannuzzi cuenta con una entrada principal orientada hacia el sur, permitiendo que la iluminación natural ingrese profundamente en el interior, donde los espacios se cierran con paredes de cristal que van de suelo a techo y de pared a pared, dotando al espacio de amplias vistas hacia el paisaje cercano.
Para la construcción de la vivienda, la pizarra se partió en tejas para la cubierta, se hendió y cortó para crear piedra de pared, se laminó y pulió para las superficies horizontales, se trituró y compactó en la entrada, y los restos se recogieron en gaviones para crear estructuras de contención. Por otro lado, las tablas de fresno blanco utilizadas en el techo, las paredes y el piso, se seleccionaron para lograr una apariencia lineal y uniforme.

«Lakeside» por Disbrow Iannuzzi. Fotografía por Rafael Gamo.
Descripción del proyecto por Disbrow Iannuzzi
Ubicada en un terreno con aspecto de parque en un suburbio al norte de Detroit, atravesada por el río Rouge, esta casa de 375 m² en forma de Y se abre a un elaborado paisaje que la propietaria ha cultivado durante más de 40 años. Ex curadora de arte asiático y galerista, la propietaria quiso incorporar su singular colección de objetos artesanales a la residencia, inspirada además por la tradición de su familia en la industria maderera.
El proyecto incorpora únicamente dos materiales principales: fresno blanco y pizarra negra, que se utilizan de diversas maneras para resaltar sus características físicas. Toda la pizarra proviene de la misma cantera. Se partió en tejas para el techo, se hendió y cortó para crear piedra de pared, se laminó y pulió para superficies horizontales, se trituró y compactó en la entrada, y los restos se recogieron en gaviones para crear estructuras de contención. A lo largo del día, el exterior de piedra se transforma con el movimiento del sol. En algunos momentos del día, las vetas y variaciones en la piedra son inmediatamente evidentes. Cuando el sol es más fuerte y directo, la luz y la sombra sobre la superficie de la pared acentúan la textura y el carácter dramático de la pizarra.
En contraste, las tablas de fresno blanco utilizadas en el techo, las paredes y el suelo se seleccionaron para lograr una apariencia lineal y uniforme. Este material irradia una calidez serena. Reconociendo sutilmente los puntos clave de transición, la madera cambia de aserrada en cuartos a cortada al natural, dentro del mismo patrón de 10 cm. Para exhibir una serie de piezas fundidas en bronce de la colección del cliente, se creó un banco largo a partir de un tablón de fresno de 4,5 metros con una veta catedral de marcado contraste, que le confiere un carácter inherente diferente al de la misma especie de fresno blanco.
Como si se cortara una manzana, cada abertura en el exterior de pizarra revela la calidez del interior de madera. Cada abertura está integrada en el edificio para proteger el interior del sol durante los meses más cálidos. La entrada principal, orientada al sur, sigue la trayectoria del sol, permitiendo que el sol llene el espacio en invierno y proporcionando sombra cuando es necesario. Desde el interior, las paredes de cristal se extienden de suelo a techo y de pared a pared, permitiendo vistas despejadas de la espectacular topografía que se descubre a través de cada ventana. Los volúmenes interiores, tranquilos y cálidos, enmarcan las escenas exteriores seleccionadas, de forma similar a la xilografía japonesa que el cliente tiene en su colección. Dado que el paisajismo está diseñado intencionalmente para ser disfrutado desde el interior de la casa, la estratificación de plantas, superficies y obras escultóricas se convierten en el centro de atención de cada estancia. El paisaje no solo inspira los interiores, sino que se integra a ellos, forjando una conexión entre el mundo construido y el natural que impregna y enriquece la vida cotidiana de los residentes.