El proyecto de FRPO Rodriguez & Oriol Arquitectos tiene un programa mixto que incluye la sede central de la empresa, laboratorios, área de acondicionado y una zona de logística. Para dividir estas zonas se han añadido volúmenes, siendo evidentes desde el exterior debido al cambio de alturas de las cornisas.
Estos volúmenes principales están delimitados por un panelado de chapa minionda con puertas y muelles de carga, y que se perfora para iluminar el espacio necesario. Sobre este paleado se superpone otra a base de elementos metálicos de sección semicircular, también perforados, simplificando los remates y proporcionado una textura que enriquece el alto grado de abstracción del volumen. El volumen de la fachada principal ha sido vaciado para su posterior uso como sede de la empresa, alojando espacios de recepción, reuniones y acceso.

181 Unolab HQ por FRPO Rodriguez & Oriol Arquitectos. Fotografía por Luis Asín.Estos volúmenes principales están delimitados por un panelado de chapa minionda con puertas y muelles de carga, y que se perfora para iluminar el espacio necesario. Sobre este paleado se superpone otra a base de elementos metálicos de sección semicircular, también perforados, simplificando los remates y proporcionado una textura que enriquece el alto grado de abstracción del volumen. El volumen de la fachada principal ha sido vaciado para su posterior uso como sede de la empresa, alojando espacios de recepción, reuniones y acceso.

Descripción del proyecto por FRPO Rodriguez & Oriol Arquitectos
Al sur de la M50
El proyecto para la sede central de una farmacéutica en el sur de Madrid se sitúa en uno de los grandes Parques Tecnológicos -antes llamados Polígonos Industriales- que jalonan un territorio disperso, caracterizado por las grandes infraestructuras que lo recorren. Entre la autopista orbital M50 y el parque lineal del Arroyo Culebro, Tecnogetafe se erige como un incipiente cluster tecnológico cuyos edificios son visibles desde el importante nudo que une la M50 con la autopista R4 al este.
Oficinas, laboratorios, logística
El edificio tiene un programa mixto que incluye la sede central de la empresa, los laboratorios y el área de acondicionado y una zona logística. El proyecto sigue esta misma lógica y se desarrolla a partir de la adición de volúmenes simples que responden a requerimientos básicos de superficie y altura libre. Así, la organización en bandas sucesivas - oficinas, laboratorios, acondicionado y logística- se manifiesta al exterior mediante el cambio de altura de cornisa de 7,50 m a 15,00 m. Adicionalmente, el cuerpo delantero, de 15,00 m de altura total, se ordena para acoger 3 plantas de oficinas.
Materialidad
Las envolventes del complejo juegan un papel fundamental en su cualificación arquitectónica: los volúmenes principales están cerrados por un panelado de chapa minionda que permite alojar puertas y muelles de carga, y que se perfora para que entre la luz allí donde sea necesario. Sobre esta primera piel se superpone otra a base de elementos metálicos de sección semicircular, perforados, que aporta unidad al conjunto, simplificando los remates y proporcionado una cierta textura que enriquece el alto grado de abstracción del volumen propuesto. La fachada del elemento que acoge la sede de la empresa, a sur, se protege mediante unos voladizos prefabricados de hormigón que sostienen una celosía ligera de tubos de aluminio.
Identidad
La necesaria representatividad del edificio como sede de UNOLAB se consigue mediante una serie de operaciones básicas de vaciado la pieza que construye la fachada principal, y que proporciona una secuencia de espacios diagonales que abarcan diferentes alturas, y que alojan los espacios de recepción, reuniones y acceso. En el vestíbulo, un gran hueco aloja una escalera helicoidal que conecta todas las plantas.