Para su ejecución, la estructura elegida por IDOM se resuelve en acero junto con envolventes de hormigón prefabricado que filtran la radiación solar y dotan al edificio de una imagen imponente y dinámica. Por su parte, las complejas instalaciones se integran como parte esencial de la arquitectura, minimizando el impacto visual y facilitando el mantenimiento.
Priorizando el confort laboral y la integración paisajística, los espacios exteriores están pensados como zonas de encuentro y bienestar. Pavimentación y ajardinamiento son combinados, dando lugar a diferentes áreas de paso y estancia que benefician tanto a trabajadores como a visitantes.
Posicionándose como un modelo que combina sensiblemente precisión técnica y atención urbana, la nueva fábrica de Estrella Galicia en Morás representa una arquitectura industrial comprometida con el entorno, la eficiencia y la calidad de vida.

Nueva fábrica Estrella Galicia por IDOM. Fotografía por Alfonso Quiroga.
Descripción del proyecto por IDOM
La nueva fábrica de Estrella Galicia en Morás (Arteixo) redefine el concepto de arquitectura industrial al integrar sostenibilidad, bienestar laboral y sensibilidad urbana. El conjunto se organiza en «manzanas industriales» que representan las distintas fases del ciclo cervecero, permitiendo ampliaciones coherentes y generando un entorno verde y legible.
Dentro de este complejo, el Edificio de Oficinas de Envasado, proyectado por IDOM, se concibe como una pieza monolítica adosada a la nave de producción, también de IDOM. Su geometría rigurosa y líneas limpias expresan su carácter industrial, mientras que su fachada este se abre a una explanada arbolada que recibe al visitante con caminos peatonales y vistas privilegiadas.
La organización interna responde a una lógica modular, transparente y flexible, basada en la retícula estructural de la nave. La estructura se resuelve en acero, con envolventes de hormigón prefabricado que regulan la radiación solar y dotan al edificio de una imagen robusta y cambiante.
El edificio alberga oficinas, laboratorios, salas de cata, vestuarios y zonas de descanso, distribuidos en dos plantas principales y una cubierta técnica. Las instalaciones se integran arquitectónicamente, con sistemas de climatización aire-agua, iluminación LED, gestión hídrica avanzada y estándares LEED GOLD.
Por su parte, las Oficinas Centrales, diseñadas por los arquitectos Manuel Gallego Jorreto y Pablo Gallego Picard, configuran una de las fachadas más representativas del complejo. Ubicadas sobre un balcón natural orientado al sureste, se abren al paisaje mediante una urbanización cuidada que incluye jardines, aparcamientos verdes y caminos peatonales. Esta intervención refuerza la vocación pública del conjunto y su integración con el entorno.
Ambos edificios comparten una premisa común: cuidar el espacio urbano que generan, entendiendo la arquitectura como una oportunidad para mejorar la relación entre la fábrica y su contexto. El diseño urbano general se articula mediante bulevares, jardines y espacios de transición que conectan lo técnico con lo humano.
Los espacios exteriores están pensados como zonas de encuentro y bienestar, con un gran aparcamiento verde dotado de cargadores eléctricos. La selección botánica incluye especies resistentes y de bajo mantenimiento, reforzando el vínculo con el paisaje natural.
La nueva fábrica de Estrella Galicia en Morás representa una arquitectura industrial comprometida con el entorno, la eficiencia y la calidad de vida, consolidando un modelo que combina precisión técnica y sensibilidad urbana.