En un entorno duro como el de La Cañada Real Galiana, Boa Mistura ha sacado lo mejor. La vida, el color, la gente, y la ilusión por que las cosas pueden ser diferentes y con futuro. Un territorio, que se ha ido construyendo justa e injustamente desde los años 50 y que actualmente representa el asentamiento irregular más grande de Europa, 16 km de historias diferentes con una misma realidad formada por 7.600 personas de 17 nacionalidades distintas que tratan de salir adelante dentro de un territorio de contrastes, de claro-oscuros y estigmatizado por el resto de la sociedad madrileña.
En los trabajos realizados por Boa Mistura, que se realizaron entre el 27 de junio y f el 16 de julio, han participado vecinos de todos los sectores del barrio.
Con una estrategia intelignete, ya experimentada en otros lugares desde Brasil a Cuba, Boa Mistura ha mezclado color y poesía, en este caso la letra de la canción “El alma no tiene color” de Antonio Remache. El arte aplicado al espacio público como motor de cambio, dinamizador y transversal, con el objetivo de crear entre los vecinos una comunidad unida que les permita mejorar su entorno.
El proyecto realiza un viaje cromático, que parte del rojo aplicado en el Sector 1 y termina en el Sector & con el azul, acompañados de la letra de la canción, reflejando los ideales que los vecinos de La Cañada quieren proyectar hacia el mundo: alma, tierra, rabia, corazón... Una acción que pretende dar voz y visibilidad a esta ciudad lineal autoconstruida que vive a la sombra del resto de la Comunidad de Madrid, haciendo visible la situación en la que viven miles de personas en la actualidad y eliminando estigmas sociales.