MVRDV se ha basado en dos principios fundamentales para la realización del interior de la biblioteca: organizar y destacar la colección de libros y dar visibilidad a las personas y sus actividades. Para ello, las estanterías se convierten en elementos arquitectónicos que delimitan espacios pensados según las necesidades de cada planta. En la primera, las estanterías circulares crean una zona de juego infantil; en la segunda, una composición en forma de cruz alberga el área de videojuegos para adolescentes; y en la tercera, pequeños espacios dispersos acogen actividades relacionadas con distintas aficiones.
La fachada interior se concibe como una franja continua de espacios destinados a sentarse, descansar, trabajar, jugar y contemplar el entorno. Este recorrido perimetral integra zonas de estudio, áreas de encuentro, espacios infantiles y vegetación, organizados mediante distintas alturas y configuraciones. Al ser visibles desde el exterior, las actividades que tienen lugar en el interior se convierten en una expresión de la vida del edificio hacia la ciudad, invitando a los transeúntes a entrar e interactuar con el espacio.

La Biblioteca Central de Essen por MVRDV. Fotografía por Daria Scagliola.
Descripción del proyecto por MVRDV
El estudio de arquitectura MVRDV en colaboración con includi y Meyer Architekten proyectaron la rehabilitación del edificio Boeckerhaus, dando lugar a la nueva Biblioteca Central de Essen. A través del análisis de la evolución de las bibliotecas a lo largo de los años -de ser accesible para unos pocos; a formar parte de la comunidad; y finalmente, en la era de la información, como espacio de interacción, intercambio y aprendizaje- concluyeron en proyectar un edificio desarrollando el concepto del «tercer lugar» del sociólogo Ray Oldenburg: un entorno social distinto al «primer lugar» (el hogar) y al «segundo lugar» (el trabajo o la escuela).
De esta manera, la nueva Biblioteca Central, será un entorno inclusivo y acogedor que servirá como punto de encuentro social y cultural en la vida cotidiana de los habitantes de Essen, de todas las procedencias y edades.
«De entre todas las tipologías arquitectónicas, la biblioteca es, posiblemente, la que ha enfrentado mayores desafíos para adaptarse al nuevo milenio»
«La Biblioteca Central de Essen ofrece una respuesta a este reto. Sigue siendo un edificio cívico fundamental, pero va mucho más allá de ser un simple lugar donde encontrar libros: se convierte en una sala de estar abierta y acogedora para toda la diversa ciudadanía de Essen. Ofrece, además, una solución a la atomización social y al aislamiento que han ido en aumento durante las últimas décadas».
Fokke Moerel, socia de MVRDV
«Para nosotros, la dimensión humana y social del diseño fue un aspecto central. ¿Cómo lograr que las personas se sientan bienvenidas y puedan utilizar el espacio a su manera? Hemos traducido esto, entre otras cosas, en un paisaje compuesto por zonas de asiento, espacios para pasar el rato y áreas de trabajo situadas a distintas alturas a lo largo de la fachada. De este modo, la fachada deja de ser un mero límite entre la biblioteca y la ciudad para convertirse en un escenario de la vida cotidiana. Al fin y al cabo, son los visitantes quienes dan vida al lugar».
Aat Vos, director creativo de includi y experto en bibliotecas concebidas como «terceros espacios»
El interior se articula mediante dos conceptos principales: reconocer la colección de materiales y visibilizar a las personas y sus actividades. Para ello se emplea la estantería para definir espacios singulares de diversos usos. Cada planta cuenta con varios conjuntos de estanterías denominados «aldeas de medios», cada uno con su propia identidad y propósito: desde un espacio de juego suave, integrado en un conjunto de estanterías circulares en la primera planta, hasta una zona de videojuegos con distribución en cruz para adolescentes en la segunda, pasando por diversas salas dispersas para actividades de ocio y aficiones en la tercera planta. Además los colores de las primeras inferiores -correspondiendo a actividades dinámicas- tienden a colores vivos, mientras que en las plantas superiores los colores son mas sosegados debido a sus actividades más privadas.
El segundo elemento clave es la «fachada activa», un paisaje continuo compuesto por zonas para sentarse, descansar y trabajar, situadas a distintas alturas. El perímetro de cada planta está envuelto por una banda continua que integra espacios de estudio, áreas de encuentro, zonas de juego, miradores y maceteros, visibles desde el exterior, lo que permite que las actividades que tienen lugar en el interior de la biblioteca formen parte de su expresión hacia la ciudad.
La «fachada activa» funciona como una interfaz entre la ciudad y la biblioteca, conectando el ámbito público con la experiencia cotidiana de los usuarios. La variedad de alturas y usos genera una estampa dinámica —personas leyendo, trabajando, conversando o descansando—, en la que los visitantes aportan aún más carácter al espacio.
Respaldando las funciones sociales de biblioteca, una cafetería situada en planta baja, invita a entrar; mientras que el atrio central del edificio guía a los usuarios hacia plantas superiores.
Tanto en la planta baja como en las superiores, los visitantes pueden explorar una amplia oferta de literatura, desde una sección infantil y familiar hasta obras de ficción, libros en otros idiomas, audiolibros y cine. Haciendo hincapié en la experimentación colaborativa mediante espacios de creación, salas de ensayo musical, salas de tecnología con impresoras 3D, robótica.
Al mismo tiempo existen zonas más tranquilas destinadas al estudio concentrado y al trabajo individual. Los espacios flexibles permiten tanto el aprendizaje autónomo como la realización de talleres colaborativos e interactivos. En la planta superior, el «Stadt Raum», añadido recientemente, constituye un espacio para eventos con vistas panorámicas de toda la ciudad.