El proyecto, diseñado por lagranja design, ha tenido en cuenta esta situación así como la necesidad de crear un espacio que, además de su labor educativa, pueda convertirse en un equipamiento cultural para la ciudad. En palabras de Gerard Sanmartí, el proyecto se basa en «desnudar el edificio, conectarlo con el público joven que le dará uso y acercarlo a la ciudadanía».
Se trata de una adecuación de este edificio público para transformarlo en un centro educativo moderno, funcional y, especialmente, conectado con su entorno más inmediato. El Campus Planeta acogerá a varios miles de estudiantes repartidos entre 15 aulas y talleres. El aulario tiene capacidad para albergar a unos 450 alumnos. Estos compartirán espacio con un staff de 250 personas, entre el personal educativo y las oficinas situadas en las plantas superiores.
Edificio permeable, abierto a la ciudadanía
Para conseguir este objetivo, se han realizado tres actuaciones clave. Por un lado, convertir la primera planta en una cafetería con una terraza visible desde la calle. Por otro lado, y más significativo, construir un gran auditorio inclinado en la planta sótano que pueda acoger tanto actos del centro educativo como actos vinculados a la actividad cultural de L’Hospitalet.
Aunque el mayor impacto sobre la ciudad será probablemente el que deriva de la actuación sobre la fachada, que necesitaba actualizarse y mostrar un aspecto más moderno. Los laterales se han limpiado de elementos prescindibles y se han pintado de color gris oscuro para dar homogeneidad. La fachada frontal se ha cubierto con chapa microperforada blanca a la que se ha añadido iluminación rasante que aporta luminosidad a este edificio. Se trata de una piel metálica que aporta un aspecto tecnológico. Y es que «queremos que sea un edificio permeable con la ciudad, tanto en la propia infraestructura como en las actividades que acoja», en palabras de Gerard Sanmartí del estudio LaGranja Design.
En la planta baja, se ha dispuesto una recepción con un gran mostrador de madera realizado específicamente para el proyecto. Sobre esta, y como en todos los espacios de uso público del edificio, se han dejado los forjados preexistentes vistos y se han pintado en colores intensos, distintos en cada planta. Siguiendo la retícula que forman los forjados, se han dispuesto grandes lámparas circulares de metal del mismo color, que son un diseño de Lagranja Design.
Descripción del proyecto por lagranja design
Antiguo edificio de juzgados habilitado para nuevos usos: aulas, auditorio, biblioteca, cafetería, oficinas. Se ha intentado enfatizar parte de la estructura existente del edificio (forjado de hormigón realizado con casetones recuperables y pilares de hormigón).
En espacios singulares (recepción, biblioteca, cafetería, vestíbulo del auditorio) se ha dejado un espacio sin falso techo donde se evidencia la antigua estructura pintando el forjado de hormigón en color. En estas zonas se han colocado lámparas de aluminio repulsado (diseño de Lagranja) siguiendo la retícula de los forjados y lacadas en el mismo color con el que se ha pintado la estructura vista.
La distribución de aulas y espacios de trabajo se ha realizado mediante mamparas de aluminio con puertas de tablero laminado. Para distinguir los espacios de aulas de los espacios de trabajo o administrativos, se ha variado el despiece de las mamparas. Para conseguir intimidad y darles personalidad a los espacios, aparte de los vidrios, se les han añadido vinilos adhesivos en varios diseños y colores.
El auditorio es un espacio de nueva creación resultante de abrir parte del forjado del antiguo parking para colocar una rampa que una las dos plantas formando el patio de butacas. En este espacio se ha dejado vista la estructura original (pilares y forjado). A partir de 1 metro de altura con respecto a la planta superior, tanto las paredes como el techo se han pintado de color azul, mientras que por debajo de esta cota se ha recubierto todo con moqueta y fieltro fonoabsorbente de color gris. También se ha utilizado este color para el tapizado de las butacas del auditorio. Se ha creado una retícula de falso techo modular fonoabsorbente en color blanco.
La planta baja, donde se sitúa el acceso, se ha tratado como un espacio de acogida que contiene la recepción, la biblioteca (con acceso independiente), las salas de reuniones y 3 aulas singulares cuya morfología genera un atractivo ritmo espacial.
Se ha respetado la escalera principal (una escultórica pieza de hormigón armado) y se han enfatizado sus dimensiones con la colocación de una lámpara de 17 metros de longitud diseñada para este proyecto. Junto a la recepción se ha abierto una nueva escalera circular que consigue generar un acceso adecuado a la zona del nuevo auditorio.
En la planta primera se ha realizado un espacio de cafetería conectado con la terraza existente en la fachada principal. Para el diseño de este espacio se ha utilizado mobiliario de madera natural que aporta calidez al espacio.
En la fachada se han realizado trabajos de limpieza y refuerzo de la estructura existente. Se han homogeneizado todos los revestimientos existentes pintándolos de gris oscuro. Para darle una nueva imagen al edificio y para ocultar la antigua fachada principal, muy deteriorada, se ha recubierto esta con módulos de chapa microperforada en color blanco (ral 9002).
Lagranja se ha encargado de crear un nuevo diseño gráfico para la señalética del edificio que combina vinilos de corte, tótems metálicos y vinilos adheridos al pavimento.