La exposición que el Círculo de Bellas Artes propone comprende una cuidada selección de planos originales, dibujos preparatorios, fotografías de época y piezas inéditas que ilustran de forma precisa el proceso de materialización del edificio, a partir del concurso convocado en 1919 para levantar la nueva sede del Círculo. El material presentado refleja las aspiraciones estéticas y culturales que marcaron el rumbo en la construcción de un proyecto técnicamente tan complejo.
La muestra pone en valor y arroja luz en algunos de los aspectos esenciales del edificio: sus innovadoras soluciones espaciales y estructurales, la monumentalidad de sus volúmenes y la cuidada integración de elementos ornamentales que definen su identidad urbana. El recorrido expositivo permite apreciar cómo Palacios combinó lenguajes de la arquitectura clásica con las nuevas corrientes metropolitanas de comienzos del siglo XX y el impacto que su intervención tuvo en la consolidación de la Gran Vía como eje moderno de la ciudad.

«La Casa de las Artes. Abierta desde 1926». Exposición en El Círculo de Bellas Artes. Fotografía por Miguel Balbuena.
Un inicio con polémica
«Los concursantes tendrán en cuenta, en la disposición general del inmueble, el carácter eminentemente artístico y moderno que ha de ostentar el edificio que se destina a casa social del Círculo de Bellas Artes».
Cuando el Círculo de Bellas Artes convoca, en 1919, el concurso para construir su nueva sede, ya por entonces se pensaba en un edificio ambicioso y monumental, con vocación urbana, cosmopolita y metropolitana. De las quince propuestas presentadas por algunos de los más importantes arquitectos de la época, tres fueron designadas como finalistas (Zuazo y Quintanilla, Hernández Briz y Saíz Martínez, y los Fernández Balbuena). El proyecto de Palacios resultó inicialmente descalificado, por superar la altura máxima del edificio prevista en la convocatoria (injustificadamente, otros proyectos que superaban dicha altura no fueron descalificados).

Antonio Palacios. Vista en perspectiva. Reproducción procedente de la memoria gráfica del «Proyecto de la Casa Social de las Bellas Artes», 1923. Archivo del Círculo de Bellas Artes.
Los tres anteproyectos seleccionados fueron expuestos durante un mes y medio en el Palacio de Exposiciones del Retiro, donde pudieron contemplarlos tanto el público y los aficionados a la arquitectura y las bellas artes como los propios socios del Círculo. Sin embargo, el concurso quedó desierto por no alcanzar ninguna de ellas la mayoría necesaria.
Finalmente, como el Ave Fénix, la propuesta de Palacios resurge entre las cenizas, ya que se decidió someter la elección al veredicto de los socios, quienes evaluaron todos los anteproyectos desechados que quisieran una segunda oportunidad. Su proyecto, injustamente retirado por sus colegas del tribunal, fue votado masivamente por los socios y, a partir de mayo de 1920, Antonio Palacios se hace cargo del proyecto rodeado de una gran polémica.

Obras de construcción del Círculo de Bellas Artes.1925. Imagen extraída del libro de José Luis Temes. El Círculo de Bellas Artes. Madrid. 1980-1936. Cortesía del Círculo de Bellas Artes.

Imágenes postales del Círculo de Bellas Artes. Fototipia Hauser y Menet. Colección de tarjetas postales originales de época c.1927. Archivo del Círculo de Bellas Artes.
La construcción del Círculo
Antonio Palacios trata de expresar con el edificio un lenguaje renovado y simbólico: el espíritu y las intenciones del arquitecto se resumen en la búsqueda de la grandiosidad arquitectónica y ornamental que evoquen la función artística, cultural y lúdica de la institución. La exposición presenta material excepcional que permite acercarse al proceso de edificación, mostrando tanto planos técnicos y de instalaciones como rectificaciones o detalles de partes del edificio que requirieron aclaraciones o cambios en el camino.
El Círculo de Bellas Artes representa el culmen de una serie de edificios con los que Palacios contribuyó decisivamente a modernizar la ciudad y convertirla en la ansiada metrópoli con la que muchos soñaban.

Otto Wunderlich. Vista del edificio del Círculo de Bellas Artes, c.1929. Instituto del Patrimonio Cultural de España, Ministerio de Cultura. Cortesía del Círculo de Bellas Artes.
1926: la inauguración de La Casa de las Artes
Con la presencia del rey Alfonso XIII y otras autoridades, el 8 de noviembre de 1926 se inaugura el nuevo edificio, con una exposición de Ignacio Zuloaga. Pese a las críticas iniciales, desde sus comienzos las exposiciones, las tertulias, los conciertos, las clases de pintura y dibujo, los actos literarios o las fiestas, convirtieron al Círculo de Bellas Artes en un lugar cosmopolita, metropolitano, comprometido con la vida moderna y sus conflictos.
A lo largo de cien años, sus salones, salas de exposiciones, estudios, talleres y espacios de encuentro han sido testigos de la producción de múltiples generaciones de artistas, escritores, cineastas, pensadores y públicos diversos, convirtiéndolo en un lugar privilegiado para la creación y la experiencia cultural.