Dado que las medidas para atajar y reducir el aumento de temperatura del cambio climático, y mientras los políticos negacionistas, a modo de insensatos terraplanistas, niegan las evidencias de una realidad ya latente entre nosotros, muchas instituciones intentan paliar las olas de calor cada vez más frecuentes, especialmente en los entornos urbano.
En nuestras ciudades, cada vez más sofocandas por su condición de «islas de calor», y ante la emergencia climática, instituciones como el Círculo de Bellas artes proponen en sus instalaciones «refugios climáticos» con un espacio acondicionado, sin vinculación con el consumo y abierto a todas las personas.
Este año el Círculo añade al refugio actividades que buscan parar, frenar o detenerse, buscando ritmos más pausados para vivir, epecialmente interesante por su planteamiento en su planteamiento del tiempo como espacio vital y no como recurso económico.

Siestódromo. Círculo de Bellas Artes, refugio climático 2025. Fotografía cortesía de CBA.
Siestódromo. Con el objetivo de reivindicar la calma, el descanso, la lentitud y el derecho a la pereza, a este pequeño vergel se suma una instalación que reflexiona sobre la intención de PARAR, con un conjunto de dormideros y artefactos de descanso que han denominado el siestódromo: hamacas donde leer, relajarse o echarse una siesta sin prisa. El espacio se inauguró el jueves, 10 de julio con la lectura de La vida instrucciones de uso, de Georges Perec, junto a la librería Pérgamo, y una sesión de música electrónica de Massi Cassu, que propone una siesta sonora de escucha profunda.
Durante todo el verano hasta el 7 de septiembre se ha instalado un espacio con todo lo necesario para trabajar cómodamente, fuentes de agua, rincones de ajedrez, de lectura y de juegos de mesa (con la colaboración de Tranjis Games) además de la guardería de plantas, donde se podrán dejar nuestras plantas durante las vacaciones, al cuidado de un equipo de profesionales que se ocuparán de su riego y mantenimiento.

Siestódromo. Círculo de Bellas Artes, refugio climático 2025. Fotografía cortesía de CBA.
Programa.
Alrededor del refugio se desarrollarán actividades paralelas que proponen resistirse de manera sutil a la exigencia de la hiperproductividad. Con el taller «Deconstrucción textil», dirigido por Clara Macías (sábado, 12 de julio), podremos cortar, transformar y jugar con la ropa que ya no usamos. Leer es Sexy presenta «Primavera silenciosa, verano cruel», una vídeocreación sobre la crisis ecosocial con textos de autoras como Rachel Carson y Naomi Klein, narrados con la voz de Taylor Swift. Isabela Lenzi, comisaria de la exposición «Somos raíces» (en la sala Picasso del Círculo), realizará recorridos especiales por la muestra. También se hablará de cocina gracias a la charla entre Mikel López Iturriaga y María Sánchez que realizarán un recorrido por la evolución de la gastronomía, explorando hábitos, sostenibilidad y futuro.
La literatura tendrá un protagonismo especial a través de lecturas colectivas, presentaciones de libros y cuentacuentos. El viernes (11 de julio) fue el turno de Emma Ríos, que habló de su cómic «Anzuelo», junto con Diego Salgado y Elisa McCausland. El domingo 13 escucharemos «La poción mágica de Berta», un cuentacuentos musical y ecológico. Y el miércoles 16 tendrá lugar la presentación de «Vida de ricos», de Emilio Santiago Moíño, una propuesta ecosocialista que imagina una vida deseable, colectiva y sostenible más allá del colapso.
Por último, la Escuela SUR y la librería La Imprenta organizan una reading party muy especial. Se trata de un encuentro para leer acompañado: sin pantallas, sin prisas, sin ruido. Solo tú y tu libro durante una hora de lectura en compañía, seguida de una conversación abierta sobre libros, arte y lo que surja. Tendrá lugar el miércoles, 23 de julio, a las 19h.