Categoría Arquitectura.
El jurado reconoce en Recircular L'Eixample la capacidad de «reorganizar programática y estructuralmente una parte importante del patrimonio construido de una manzana del Eixample barcelonés», facilitando «la aparición de sinergias entre equipamientos diversos». El proyecto trabaja sobre lo existente ofreciendo nuevos pasajes peatonales y espacios públicos que refuerzan la actividad ciudadana y comunitaria. El jurado valora la iniciativa pública que lo hace posible y la capacidad del proyecto para responder a una demanda concreta yendo más allá de lo estrictamente necesario. Además, destaca que todo ello se lleva a cabo «con un lenguaje que ayuda a reconocer el sentido de cada espacio y que lo prepara para futuras demandas en respuesta a las cambiantes necesidades ciudadanas».

Edificio para Infinito Delicias por Husos + elii. Fotografía por José Hevia.
En cuanto a Infinito Delicias, un proyecto de remodelación de un edificio industrial entre medianeras situado en Madrid que invita a adentrarse en un nuevo equipamiento público perteneciente a una fundación privada, el jurado destaca que «la organización del edificio se basa en un recorrido continuo que incorpora espacios interiores, exteriores y un gran atrio entendido como plaza pública». También subraya una «conciencia ambiental siempre presente», tanto en los materiales utilizados como en la incorporación de vegetación y huertos, así como en las estrategias de ahorro energético y fomento de la biodiversidad. «Todo el edificio exhibe su vocación bioclimática, priorizada por encima de cualquier otra decisión de carácter formal», constata el jurado, que destaca cómo la construcción original se descompone para permitir la entrada de aire exterior y proporcionar soporte a la nueva vegetación, que acabará confundiéndose con la propia estructura de cerramiento.

L’Anònima Manresana por Meritxell Inaraja. Fotografía por Adrià Goula.
Categoría Re-FAD.
El jurado ha reconocido con el Premio Re-FAD la rehabilitación del conjunto industrial del siglo XIX L'Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja, basada en estrategias de eficiencia energética. Destaca que el proyecto «aporta nuevas cualidades espaciales sin perder el respeto por la memoria del lugar». Galerías climáticas, patios interiores y perforaciones en el suelo exterior mejoran la ventilación, la iluminación natural y el confort, manteniendo el carácter de las fachadas originales y generando nuevas relaciones visuales entre interior y exterior. También se destaca que la intervención añade una nueva capa a la construcción existente mediante el uso de materiales ya presentes, estableciendo continuidad entre las actuaciones pasadas, la actual y las futuras. El jurado valora especialmente «la capacidad de convertir las exigencias de control climático y ahorro energético en valores de calidad arquitectónica».

Canòpia Urbana —ámbito de túneles— del Parque de las Glòries, obra de los estudios Agence Ter, ACPA y Meta Engineering. Fotografía por ernando Lua+Droneit / BIMSA.
Categoría Ciudad y Paisaje.
En la categoría de Ciudad y Paisaje, el proyecto ganador ha sido la segunda fase de la Canòpia Urbana —ámbito de túneles— del Parque de las Glòries, obra de los estudios Agence Ter, ACPA y Meta Engineering. El jurado destaca la estrategia de nodos y flujos: los primeros funcionan como espacios de biodiversidad y uso urbano (praderas, áreas de juego o jardines de cactus), mientras que los segundos garantizan la continuidad ecológica y peatonal a través de la canopia urbana y de los grandes ejes viarios de Barcelona. En este sentido, valora que este sistema «permite adaptar el parque a una ciudad densa y compleja, en un contexto de cambio climático y déficit de zonas verdes, marcando un giro desde la plaza del siglo XX hacia el parque permeable del siglo XXI». El jurado justifica el reconocimiento por «su ambición urbana, su complejidad infraestructural y la puesta en valor de la Diagonal Verde».

Instalación Limina, en Chillida Leku por los estudios Garbizu Collar y KRI. Fotografía por Alex Abril.
Categoría de Intervenciones Efímeras.
La instalación Limina, en Chillida Leku, ha obtenido el máximo reconocimiento en la categoría de Intervenciones Efímeras. Obra de los estudios Garbizu Collar y KRI, la intervención traduce arquitectónicamente la propuesta del artista Koen Vanmechelen, que utiliza la gallina como metáfora para explorar las relaciones entre arte, ciencia, política y naturaleza. El jurado destaca que el proyecto «cuestiona la visión antropocéntrica y pone en valor la coexistencia de múltiples agentes dentro del ecosistema» y que se materializa «mediante dispositivos ligeros que apenas tocan el caserío, con estructuras metálicas suspendidas que dialogan con la arquitectura vernácula y recuerdan también construcciones rurales como gallineros o barracas». En este sentido, la malla y el tubo galvanizado generan artefactos que «no solo sostienen las obras, sino que activan una lectura transespecie de la exposición, desjerarquizando lo humano y lo no humano». El jurado reconoce que el resultado es «un diseño expositivo donde el display deja de ser neutro para convertirse en una capa activa y pedagógica que enriquece el discurso del artista y la experiencia del visitante».

Vivienda en la calle Argumosa de Madrid por MAIO. Fotografía por José Hevia, Simone Marcolin.
Categoría de Interiorismo
La reforma de una vivienda situada en la calle Argumosa, en el centro de Madrid, realizada por el estudio MAIO, ha sido galardonada en la categoría de Interiorismo. Se trata de una intervención que, según el jurado, «transforma completamente un interior inicialmente anodino en un paisaje doméstico de gran intensidad espacial». Tras un portal convencional de ladrillo, el espacio se reorganiza mediante un recorrido diagonal y la incorporación de puertas-espejo que multiplican la percepción del interior. El jurado destaca cómo la tabiquería se sustituye por volúmenes curvos de madera que funcionan simultáneamente como estructura, mobiliario y límite espacial, integrando almacenamiento, circulación y cerramiento, «generando una continuidad entre arquitectura e interiorismo». Los espejos, integrados como puertas móviles, «producen una imagen cambiante y escenográfica, reforzando la sensación de un espacio fluido y mutable». El resultado, para el jurado, «es una vivienda donde lo doméstico se vuelve líquido, continuo y perceptivamente inestable».

Nuevo museo de artes visuales Abby Kortrijk por Barozzi Veiga + Tab Architects. Fotografía por Simone Marcolin.
Premio FAD Internacional
Que reconoce el trabajo que realizan arquitectos y estudios de la Península en todo el mundo. En su 13.ª edición, el galardón ha recaído en la obra Abby Kortrijk en Bélgica por Barozzi Veiga y Tab Architects. El jurado destaca un «enfoque preciso y medido de intervención en una estructura existente, abordándola no como una limitación, sino como una oportunidad para construir una narrativa arquitectónica renovada». Según los miembros del jurado, «en lugar de imponerse, la propuesta trabaja mediante la potenciación, intensificando la presencia y la identidad de la preexistencia y permitiendo que reaparezca con claridad y un significado renovado». En este sentido, valoran que el proyecto establezca un «diálogo sensible entre pasado y presente, donde cada elemento refuerza al otro». Asimismo, destacan que apuesta por una arquitectura «capaz de transformar lo que ya existe mediante operaciones sutiles pero decisivas, revelando su potencial latente y proyectándolo hacia el presente».
El Premio FAD de Pensamiento y Crítica se concede ex aequo a Flotando en litio de Marina Otero y Hacia la ecomorfología. Entre la utopía y la realidad por Anna Bofill.
El Premio Habitàcola ha distinguido el proyecto (DES)BORDE, de la estudiante de ESDI Sara Gómez Montolio, mientras que el Premio al Centro Educativo ha recaído en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM).