La propuesta de h3o architects actualiza Casa Plató para hacerla habitable sin perder su carácter y atmósfera, un escenario frecuentemente utilizado por la industria cinematográfica, ya que permite imaginar cómo era el barrio de Gràcia cuando aún era un conjunto de casas con jardines y un ambiente de pueblo.
El nuevo propietario deseaba vivir cómodamente en la casa sin perder su carácter único, preservando la memoria del lugar en un proyecto que equilibra transformación y permanencia, y sintetiza una doble naturaleza: entorno y hogar.

Casa Plató por h3o architects. Fotografía por Simone Marcolin.
«Hemos disfrutado muchísimo pensando el proyecto como un diálogo o continuidad con la preexistencia, pero desde el respeto absoluto y el juego del guiño divertido e inteligente. No quisimos hacer una intervención de choque, de transformación por contraposición, sino de mejora por comprensión de lo existente».
Adrià Orriols, Joan Gener y Miquel Ruiz de h3o architects.
La intervención se centró en la planta baja y las zonas exteriores adyacentes, concentrándose en tres ejes principales: la ampliación de la cocina, la creación de un nuevo baño y la incorporación de nuevas aberturas que aportan luz natural al corazón de la casa. Se ha incorporado una terraza, integrada visualmente en el conjunto gracias a la continuidad de las baldosas del patio.

Casa Plató por h3o architects. Fotografía por Simone Marcolin.
Al mismo tiempo, se ha llevado a cabo una cuidadosa restauración de los elementos patrimoniales existentes: suelos de baldosas hidráulicas, radiadores antiguos, molduras y colores originales, conservados como parte esencial de la identidad de la vivienda. Esta intervención precisa y meticulosa amplía el espacio y moderniza únicamente los elementos esenciales sin perder su carácter original.
La cocina se ha mantenido prácticamente intacta, conservando los armarios de madera pintada y el fregadero de mármol. El suelo oscuro se ha sustituido por baldosas nuevas del mismo color, y se han añadido una campana extractora blanca de diseño geométrico, una estantería de madera y una mesa integrada del mismo material, aportando mayor calidez y funcionalidad al espacio. Los azulejos y el mobiliario originales conviven armoniosamente con estas incorporaciones contemporáneas, creando un espacio doméstico actualizado pero fiel a su esencia histórica.

Casa Plató por h3o architects. Fotografía por Simone Marcolin.
El nuevo baño, fruto del modernismo, se inspira en los espacios domésticos de los años 30 y en los ideales higiénicos de la época: paredes de mosaico blanco, suelo oscuro, lavabo de acero inoxidable y mármol ondulado. El elemento central es una ducha circular rodeada por una cortina perimetral, que transforma el acto cotidiano de ducharse en una escena casi teatral. Espejos circulares, grifos curvos y lámparas de época completan un espacio con un carácter atemporal y claramente cinematográfico.
El comedor, un espacio que funciona como una cápsula del tiempo, conservando la memoria emocional y estética de la casa, se considera la estancia más singular y emblemática de la propiedad. Conserva intactos elementos como el papel pintado, las molduras de yeso, los azulejos hidráulicos, las alfombras, las lámparas, los espejos y los radiadores.

Casa Plató por h3o architects. Fotografía por Simone Marcolin.
El jardín, uno de los últimos espacios verdes del barrio, conserva toda su magia: los gallineros, los aros de cerámica azul, la fuente caprichosa y el mobiliario de exterior que lleva allí décadas. Paseando por la calle, uno jamás imaginaría lo que se esconde tras el muro de piedra y la verja de hierro.