La nueva Sala de conciertos en Altdorf presentada por Shigeru Ban Architects, se desarrolla en el interior de una fachada histórica protegida, mediante un espacio de forma orgánica y fluido de capacidad para entre 200 y 250 personas, con una proximidad directa entre los intérpretes y el público.
Ideada para generar una excepcional intimidad acústica, se propone construir el espacio completamente de madera dentro de la estructura de mampostería existente, generando a su vez, un contraste entre la propuesta contemporánea y el tejido histórico.

Visualización. Sala de conciertos Altdorf por Shigeru Ban Architects.
Descripción del proyecto por Shigeru Ban Architects
Shigeru Ban ha presentado los planos de una nueva sala de conciertos de madera en Altdorf, en el cantón suizo de Uri, un espacio cultural íntimo que transformará un histórico arsenal del siglo XIX en un hito arquitectónico y acústico contemporáneo.
Encargado por una iniciativa liderada por Andreas Haefliger, Director de Proyectos Artísticos de Zauberklang, fundada para traer artistas de renombre internacional a los Alpes suizos, Zauberklang se ha convertido en una importante plataforma cultural en la región. El proyecto contempla que Shigeru Ban reinterprete la estructura histórica catalogada, conservando su fachada exterior protegida. En el interior, el arquitecto propone una sala de conciertos completamente de madera con capacidad para entre 200 y 250 personas, diseñada para crear una excepcional intimidad acústica y una proximidad directa entre los intérpretes y el público.
«Concebida como un referente artístico en los Alpes, la Sala de Conciertos del Zeughaus, en Altdorf, será un espacio íntimo creado para artistas y público de talla mundial. En Zauberklang nos entusiasma colaborar con Shigeru Ban Architects en este proyecto, uniendo la imaginación arquitectónica con la visión artística».
Reconocido mundialmente por su trabajo pionero en la construcción en madera y la arquitectura humanitaria, Ban aporta a los Alpes suizos su característica sensibilidad hacia los materiales y su lenguaje espacial escultórico. El diseño inserta un volumen de madera fluido y de forma orgánica dentro de la estructura de mampostería existente, un gesto arquitectónico contemporáneo que contrasta con el tejido histórico a la vez que lo respeta.
«La importancia de un proyecto no tiene nada que ver con su tamaño», señaló Ban al aceptar el encargo, de escala relativamente modesta. Fascinado por el legado cultural de Altdorf, en particular su vínculo con la leyenda de Guillermo Tell, Ban describió el contexto como «sumamente atractivo» para la intervención arquitectónica.
La sala propuesta se concebirá no solo como un espacio para espectáculos, sino también como una plataforma educativa. Una colaboración con el Instituto Peabody de la Universidad Johns Hopkins traerá estudiantes internacionales de música a Uri, consolidando aún más el proyecto como un centro intercultural que conecta Suiza, Japón y Estados Unidos.
Con un coste de construcción estimado de 45 millones de francos suizos, el proyecto se financiará con capital privado, con el apoyo de fundaciones culturales y actores regionales. La fecha de finalización aún no se ha confirmado. La sala está destinada a convertirse en una importante incorporación al panorama arquitectónico y cultural contemporáneo de Suiza.