La vivienda proyectada por Skupaj arhitekti, se organiza en torno a tres núcleos que soportan una losa plana de hormigón y albergan el baño, los espacios de servicio y la cocina. Hacia la dirección suroeste, se conectan la sala de estar y el comedor, abiertos hacia el jardín y la terraza, mientras que los dormitorios y el área de trabajo, se orientan hacia el noreste en búsqueda de mayor privacidad. Por otro lado, un largo muro de almacenamiento de doble cara separa ambas zonas.
En su construcción, se utilizó el hormigón visto tanto en el exterior como en el interior, fundido con grava local del río Mura, otorgando un carácter sobrio a las superficies. En el interior, se opta por un suelo de hormigón pulido y muebles empotrados de aglomerado chapado. En la esquina noroeste, un sutil pliegue estructural en la cubierta crea una esquina totalmente acristalada, y en la fachada suroeste, una ventana panorámica corrediza de madera es la protagonista.

Casa en el borde de la llanura por Skupaj arhitekti. Fotografía por Ana Skobe.
Descripción del proyecto por Skupaj arhitekti
Una modesta casa en el límite de la llanura de Murska Sobota reinterpreta la idea de un pabellón en la vegetación como un espacio contemporáneo para la vida cotidiana. En lugar de buscar el impacto visual o la expresión formal, el proyecto se centra en la claridad, la apertura y una estrecha relación con el paisaje.
Si bien la casa cumple con los estrictos requisitos urbanísticos en cuanto a ubicación, dimensiones y altura, se resiste deliberadamente a las convenciones suburbanas. La vida se organiza en torno al jardín, la luz y el cambio de estaciones, continuando la tradición local de viviendas bajas caracterizadas por amplios acristalamientos, profundos voladizos y transiciones fluidas entre el interior y el exterior. Este enfoque evoca el legado modernista de Murska Sobota, al tiempo que lo traduce a un lenguaje espacial contemporáneo.
La casa se organiza en torno a tres núcleos de hormigón armado que funcionan como estructura e infraestructura técnica, albergando el baño, los espacios de servicio y la cocina. Estos núcleos soportan una losa plana de hormigón, lo que permite que el espacio restante sea completamente abierto y flexible. Las zonas de estar y comedor se abren al jardín y la terraza del suroeste, mientras que los dormitorios y el trabajo se orientan a un jardín más íntimo del noreste. Un largo muro de almacenamiento de doble cara separa y conecta estas zonas sin romper la continuidad espacial.
En la esquina noroeste, un sutil pliegue estructural en la cubierta crea una esquina totalmente acristalada y sin cargas que disuelve la frontera entre el interior y el exterior. Una gran ventana panorámica corredera de madera en la fachada suroeste refuerza aún más esta conexión, desapareciendo por completo en una estructura de acero empotrada y permitiendo que el espacio habitable se fusione con el jardín durante los meses más cálidos.
El hormigón visto se utiliza tanto en el exterior como en el interior, fundido con grava local del río Mura para conferir a las superficies un carácter suave y mineral. El hormigón conserva restos de encofrados reutilizados, dejando texturas, irregularidades y pátina que introducen una sensación de tiempo e imperfección. En lugar de actuar como un fondo neutro, el material se convierte en parte activa de la expresión arquitectónica.
El enfoque sobrio continúa en el interior, con suelos de hormigón pulido, muebles empotrados de aglomerado chapado, sillas reutilizadas y elementos de iluminación sencillos y prefabricados. Una estufa compacta de hierro fundido ancla el espacio habitable en invierno, reforzando la atmósfera hogareña. En lugar de presentarse como un objeto arquitectónico, la casa se concibe como un marco espacial para los rituales cotidianos, la luz y el cambio de estaciones. Con su énfasis en la construcción, la honestidad de los materiales y la experiencia vivida, el proyecto ofrece una alternativa discreta a la arquitectura residencial centrada en la imagen, que equilibra una estructura racional con una relación sensible y poética con el lugar.