No es la primera vez que SpY investiga la capacidad de las formas luminosas y de gran escala para generar una relación corporal e inmersiva con el espectador. Sin embargo, en «Divided» la experiencia se vive profundamente desde el interior: es precisamente en el punto de fractura de la esfera donde el público experimenta la verdadera tensión entre separación y unión.
La proximidad de las superficies curvas enfrentadas, junto con la intensidad cromática y radiante, convierten a «Divided» en un dispositivo emocional y envolvente. De presencia monumental e imponente, la instalación desafía la percepción del visitante, generando una sensación de asombro y atracción que se intensifica a medida que el público se aproxima.

«Divided» por SpY. Fotografía cortesía de SpY.
Descripción del proyecto por SpY
«Divided» forma parte de la investigación continua de SpY sobre la relación entre cuerpo, espacio y percepción, explorando cómo la escala monumental y la luz transforman la experiencia del espectador y reconfiguran el entorno urbano.
La obra adopta la forma de una gran esfera luminosa de intensa luz roja, fragmentada en dos mitades idénticas y separadas entre sí. Cada hemisferio está contenido dentro de una estructura metálica construida con andamios industriales, similar a los utilizados habitualmente en la construcción, que aquí se revela como un componente esencial del lenguaje visual y conceptual de la obra. Esta estructura no solo soporta las formas esféricas, sino que también enfatiza la tensión entre las geometrías cúbica y esférica, funcionando como una jaula conceptual que articula una condición de contención formal.
La instalación actúa como un agente activo dentro del espacio, capaz de alterar la percepción de su entorno y establecer una relación física inmediata con el cuerpo del espectador. Su escala monumental impone una presencia que se experimenta antes de comprenderse plenamente, generando una sensación de asombro y atracción que se intensifica a medida que el público se acerca.
«Divided» se activa plenamente a través de las acciones del público. Los visitantes recorren el espacio entre las dos mitades, adentrándose en un corredor de luz que los envuelve por completo. En este pasaje, el espectador deja de ser un observador externo y se convierte en un elemento integrado en la obra, situado literalmente en el punto de fractura de la esfera.
El recorrido entre las dos mitades transforma la relación entre forma y cuerpo, trasladando la experiencia al interior de la instalación. En este movimiento, el espectador habita un espacio de luz suspendido donde la tensión entre fragmentación y unidad se percibe de forma directa, física y emocional.
La proximidad a las superficies curvas, la intensidad cromática y la luz radiante alteran la percepción del espacio, difuminando las referencias de escala y distancia. El cuerpo humano se convierte así en una medida, confrontado con una forma que, aunque fragmentada, conserva una presencia monumental e imponente.
Si bien SpY ha explorado en instalaciones anteriores la capacidad de las formas luminosas a gran escala para activar su entorno y generar una relación corporal inmediata con el espectador, en «Divided» la interacción se orienta hacia el interior, invitando al público a recorrer la obra y a experimentar desde dentro la tensión entre la separación y la unión.
La luz roja, recurrente en la obra reciente de SpY, actúa como un elemento emocional y envolvente, transformando el espacio en una atmósfera suspendida. La obra no se limita a ocupar un lugar, sino que lo redefine, convirtiéndolo en una experiencia inmersiva donde la percepción, la escala y el cuerpo se convierten en los materiales fundamentales de la propuesta.
«Divided» forma parte de la serie «Earth», compuesta por «Earth», «Divided» y «Confronted», un grupo de instalaciones que reflexionan sobre la fragmentación, el conflicto y la coexistencia. Presentada previamente en ciudades como Madrid, Atenas, Riad y Gante, la serie ofrece una lectura simbólica del mundo contemporáneo.