El Cabanon, ideado por Susuka Architects, se desarrolla con una cubierta que comprende una serie de lucarnas y una doble curvatura estructural, conformada por una pendiente que termina en la dirección opuesta y converge en un punto medio con otra, generando una inclinación hacia ambos lados. La distribución del proyecto se basa en un volumen compacto de doble altura con una superficie total de 80 m², que cuenta con dos dormitorios, la sala, el comedor, la cocina y un estudio, organizado alrededor de un núcleo de servicio con dos baños.
La propuesta fue emplazada sobre un aterrazado antiguo y un muro de contención pétreo preexistente, y debido a su ubicación en un territorio altamente sísmico, se realizó una envolvente estructural de doble curvatura apoyada sobre una viga y un pilar. La materialidad elegida se basó en elementos transportables, livianos y montables en seco, como piedras del contexto local en los elementos de apoyo y diferentes tipos de madera, entre ellos, madera reciclada, tratada, panel contrachapado y laminada estructural.

Cabanon por Susuka Architects. Fotografía por Cristóbal Palma.
Descripción del proyecto por Susuka Architects
El proyecto Cabanon, ubicado en El Arrayán, Santiago de Chile, fue concebido como un refugio de montaña y desarrollado por SUSUKA Architects, integrado por Juan Pablo Corvalan, Renata Sinkevic y Gabriel Vergara. La obra toma como referencia las construcciones vernaculares de piedra y madera presentes en las laderas de la Cordillera de los Andes, reinterpretando la idea de una techumbre arquetípica de una sola envolvente apoyada sobre un basamento de piedra. Esta cubierta comienza con una pendiente y culmina en la dirección opuesta, conformando una doble curvatura estructural, cuyo punto medio genera una inclinación equitativa hacia ambos lados.
Dado que se trata de un territorio altamente sísmico, la casa adopta este gran cascarón estructural —una envolvente de doble curvatura apoyada apenas sobre una viga y un pilar—, lo que otorga al volumen estabilidad y flexibilidad. La complejidad del acceso, a través de un estrecho camino de piedra, exigió utilizar materiales transportables, livianos y montables en seco, minimizando el uso de hormigón. Se emplearon piedras del lugar en los elementos de apoyo y distintos tipos de madera: reciclada, tratada, panel contrachapado y madera laminada estructural (MLC/Glulam). La construcción fue diseñada para responder al clima de montaña, con una aislación térmica adecuada para nieve y fuertes oscilaciones térmicas.
La vivienda se emplaza sobre un antiguo aterrazado y un muro de contención pétreo preexistente, evitando cualquier intervención mayor en el terreno. Al estar situada en la ladera sur, donde la luz llega tardíamente, se incorporaron ocho ventanas de distintos tamaños, además de lucarnas en la cubierta, para maximizar la captación de luz natural, enmarcar el valle y las laderas circundantes y reforzar el carácter introspectivo y protector del refugio. Estas aberturas evitan también visuales directas hacia edificaciones vecinas y permiten la apertura hacia terrazas laterales protegidas.
En el interior, el volumen compacto se organiza alrededor de un núcleo de servicio con dos baños superpuestos. En torno a él, un gran mono-espacio distribuye dos dormitorios, living, comedor-cocina y estudio mediante medios niveles horizontales tipo split level en una superficie total de 80 m². Este sistema otorga a cada ambiente ventilación cruzada, iluminación natural y vistas al paisaje, mientras que la doble altura central amplifica la percepción espacial, haciendo que la casa parezca mayor a su escala real.
La propuesta plantea una forma de domesticidad contemporánea que integra teletrabajo, home studio y vida cotidiana con una relación casi primaria con el territorio. Como señaló Yoshiharu Tsukamoto, de Atelier Bow-Wow, durante una visita al lugar: «Es un barco invertido: la primera vivienda».