La organización espacial propuesta por studioentropia se articula como un sistema dinámico en el que obra, público y arquitectura operan como un todo. Un dispositivo central —compuesto por aletas verticales espejadas dispuestas en forma curvilínea— define un límite permeable que genera reflejos y múltiples capas visuales. Esta operación guía el recorrido sin establecer jerarquías rígidas, manteniendo una constante ambigüedad espacial.
El objetivo de la muestra es cuestionar la separación tradicional entre naturaleza y tecnología, proponiendo una experiencia inmersiva donde ambas dimensiones se funden. A través de la reflexión, la repetición y la continuidad formal, la instalación construye un campo perceptivo cambiante que invita al visitante a formar parte activa de esta ecología construida, redefiniendo su rol dentro del espacio expositivo.

Exposición «De la Tierra» por studioentropia. Fotografía cortesía de studioentropia.
Descripción del proyecto por studioentropia
«De la Tierra: De las Tecnologías Terrestres a las Biologías Computacionales» es una exposición encargada por Diriyah Art Futures, dependiente del Ministerio de Cultura de Arabia Saudita, en Riad. El diseño y la escenografía, a cargo de studioentropia architects, investigan cómo los sistemas artificiales y orgánicos coevolucionan, se entrelazan y reconfiguran nuestra comprensión de la vida, la agencia y la materialidad.
Inspirado en el pensamiento del nuevo materialismo y la estética posnatural, el proyecto se concibe como una instalación viva, donde las máquinas respiran, las exhibiciones computan y los visitantes se integran en un circuito metabólico. Todo el espacio expositivo se concibe como un paisaje continuo y construido, no neutral, sino activo.
Es un terreno donde elementos naturales y tecnológicos coexisten, colapsan y se recombinan. En lugar de referirse a la «naturaleza» como algo externo, el espacio se convierte en su propio paisaje posnatural: una ecología construida, moldeada por reflejos, entrelazamientos y contradicciones.
La galería se concibe como un sistema espacial en movimiento, donde la obra de arte, el público y la arquitectura funcionan como un ensamblaje continuo. Un diafragma de aletas verticales espejadas, dispuestas en una formación curvilínea, actúa como un límite permeable, generando reflejos superpuestos y campos visuales cambiantes que guían el movimiento a la vez que mantienen la ambigüedad espacial.
Esta geometría se extiende a elementos escenográficos diseñados a medida, como pedestales, contrapesos y vitrinas, cuyo ritmo formal y lenguaje estético se alinean con la estructura central. Mediante la reflexión y la repetición, la instalación construye un campo perceptivo fluido, donde la arquitectura transita de un contenedor pasivo a una presencia activa y mediadora.