Al comienzo de su carrera coincidió con el desarrollo del «fibre art», como una importante subsección en el mundo de las bellas artes. Su trabajo fue muy importante en la nueva ola del fibre art que se produjo en la década de 1970, y fue una de las artistas japonesas con más proyección internacional.
«Fibre Columns/Romanesque Church» and «Atmosphere of the Floating Cube» [«Las columnas de fibra / Iglesia románica» y «Atmósfera del cubo flotante»] fueron dos piezas que tuvieron una gran repercusión en ese movimiento, apareciendo en libros como "The Art Fabric Mainstream" realizado por Mildred Constantine & Jack Lenor Larsen. Allí se describe cómo "ella anuda cientos de hilos de oro y plata, que extendidos en paneles cóncavos formando un cubo. Posteriormente, con focos potentes a la altura de la rodilla transformaba el conjunto en un halo radiante.