El edificio «Planas i Casals – Triomf» planteado por Sau Taller d'Arquitectura, está conformado por siete viviendas distribuidas en tres plantas. En cada planta, las viviendas se organizan alrededor de un núcleo central que concentra los baños, las instalaciones y el ascensor. Por otro lado, los elementos como los balcones y alféizares, mantienen la proporción vertical de las ventanas y las balconeras existentes y, a su vez, los muros de la fachada se rematan con una cornisa para dar continuidad a la estrategia compositiva del entorno.
Para la rehabilitación del proyecto, se mantuvieron las fachadas y muros estructurales interiores, se reforzó la cimentación mediante micropilotaje y se ejecutó una estructura interior de acero de perfiles HEB e IPE. En el interior, la estructura de acero se dejó vista y las composición estética se basó en la combinación del color blanco en las paredes, el techo y la estructura de acera, y por otro lado, la madera en el pavimento, las ventanas, las balconeras y en algunos elementos de la cocina y los baños.

«Planas i Casals – Triomf» por Sau taller d'Arquitectura. Fotografía por Andrés Flajszer.
Descripción del proyecto por Sau Taller d'Arquitectura
El proyecto tiene como objetivo la rehabilitación y ampliación de dos casas adosadas de principios del siglo XX, situadas en la esquina entre las calles del Triomf y de Planas i Casals, en Badalona, para transformarlas en un edificio de siete viviendas distribuidas en tres plantas.
Las viviendas se organizan alrededor de un núcleo central de servicios y se abren a las calles mediante nuevas aberturas en fachada que preservan las proporciones y dimensiones de la arquitectura preexistente. El resultado es un edificio residencial que se integra en el tejido urbano consolidado, pone en valor la memoria histórica del lugar y mejora las condiciones de habitabilidad.
Preservar la preexistencia
El proyecto hace un esfuerzo consciente por conservar el mayor número posible de elementos preexistentes. Se mantienen las fachadas y los muros estructurales interiores. Para hacerlo viable, se ha reforzado la cimentación mediante micropilotaje y se ha ejecutado una estructura interior de acero, un entramado de perfiles HEB e IPE que, junto con los forjados de chapa colaborante, tienen una doble función: liberar de responsabilidades estructurales los muros originales de fábrica cerámica y arriar el conjunto frente a los esfuerzos horizontales.
Funcionalidad y orden
Se decide situar la escalera adosada al medianero vecino, liberando al máximo las fachadas para garantizar una mejor iluminación y ventilación natural de las viviendas.
El muro central existente se conserva y actúa como elemento de separación entre el núcleo de comunicaciones verticales y las viviendas. En este núcleo se concentran los elementos más técnicos (baños, patios de instalaciones, ascensor…), una estrategia que no solo libera fachada, sino que también otorga flexibilidad a la distribución interior de las viviendas para adaptarlas a diferentes requerimientos de uso.
Estrategia formal
Se conservan los principales elementos preexistentes, como balcones y alféizares. Además, se mantiene la proporción vertical de ventanas y balconeras existentes para generar nuevas aberturas que garanticen luz y ventilación en todas las estancias. Los muros de fachada se rematan con una pequeña cornisa, siguiendo la estrategia compositiva del entorno.
Se plantean algunos pequeños balcones de estructura de acero, claramente identificables como elementos contemporáneos, que aportan una salida exterior a los espacios comunes de las viviendas y dan cierto movimiento a una fachada de composición muy estricta.
Interiores
En el interior, la estructura de acero se deja vista y, pintada de blanco, aporta textura y profundidad a los techos, al mismo tiempo que refleja la luz hacia el interior de las viviendas. De nuevo, se trata de una estructura identificable en contraposición a los muros de obra cerámica originales. En definitiva, se trabaja con dos elementos: el blanco y la madera. El blanco de las paredes, el blanco brillante de los techos y de la estructura de acero, y el blanco del mobiliario (puertas, cocinas…). La madera se encuentra en el pavimento, en ventanas y balconeras y en algunos elementos singulares de cocinas y baños.
El proyecto logra un equilibrio entre la preservación del patrimonio histórico y la introducción de elementos contemporáneos que mejoran la funcionalidad y la calidad de vida de los habitantes. La combinación de materiales, la transparencia estructural y la atención a la luz natural permiten crear viviendas modernas sin perder la identidad original del edificio, demostrando que la rehabilitación respetuosa puede ser a la vez innovadora y sensible al contexto urbano.
