En la intervención temporal desarrollada por MOME.Estudio, lo técnico y lo blando se encuentran. La arquitectura oscila entre el lleno y el vacío, entre el soporte y el movimiento. A través de pequeñas variaciones, la propuesta invita al descubrimiento y la sorpresa, activando un paisaje abierto y en constante transformación.
Bajo la idea de «el cielo como límite» y mediante la repetición de elementos, la intervención introduce una sensación de movimiento continuo, en la que la gradación de materiales translúcidos, reflectantes y blandos construye una atmósfera cambiante.

«NEW ECI 26» por MOME.Estudio. Fotografía por Hiperfocal.
Descripción del proyecto por MOME.Estudio
El proyecto genera una superficie comercial de forma temporal, donde, bajo la idea del cielo como límite, formas rotundas componen un recorrido secuencial: el espacio se comprime, se expande y se abre a distintas formas de movimiento, exposición y pausa.
La planta se organiza mediante dos piezas enfrentadas que liberan un vacío central para construir un recorrido no lineal.
El espacio se atraviesa a través de umbrales, arcos, bolsas de estancia y zonas de exposición que permiten mirar, probar, detenerse o desaparecer momentáneamente dentro del sistema. Los volúmenes rotundos no funcionan únicamente como soporte de producto, sino como una arquitectura capaz de ordenar el cuerpo y dirigir la mirada.
El proyecto trabaja con una condición casi atmosférica. La referencia al cielo aparece en sus variaciones: en los reflejos metálicos, en las superficies translúcidas, en los elementos hinchables y en una materialidad grisácea que absorbe y devuelve la luz. Lo técnico y lo blando conviven en una escenografía precisa, donde cada pieza modifica la percepción del conjunto.
El vacío deja de ser un fondo neutro para convertirse en el lugar donde sucede la experiencia. La arquitectura se construye desde esa tensión entre volumen y aire, entre exposición y recorrido.
La repetición de elementos [arcos, planos, reflejos y superficies hinchables] introduce una sensación de movimiento continuo, como si el espacio se desplazara a través de pequeñas variaciones. Bajo la idea del cielo como límite, la gradación de materiales translúcidos, reflectantes y blandos construye una atmósfera cambiante, donde cada pieza modifica la percepción de la anterior.
Un interior temporal que no busca fijar una imagen cerrada, sino activar un paisaje abierto, reconocible y en transformación.
El proyecto forma parte de un pop-up desarrollado por la división de eventos de lujo & tendencias de SOMOS Experiences para El Corte Inglés, cuyo diseño arquitectónico ha sido realizado por MOME.