La Antorcha Olímpica propuesta por CRA-Carlo Ratti Associati está concebida desde dentro, partiendo del quemador y no desde una forma externa, aunando diseño, ingeniería e innovación de materiales para acompañar la llama sin eclipsarla.
Una abertura longitudinal recorre el cuerpo de la antorcha, dejando el mecanismo interne que enciende la llama visible, permitiendo observar el quemador y el momento del encendido en tiempo real. El quemador produce una llama estable, cálida y amarilla que funciona con bioGLP producido a partir de materias primas renovables como aceites de cocina usados y residuos agroindustriales.

Antorcha Olímpica de Milán Cortina 2026 por CRA. Fotografía cortesía de CRA.
La antorcha debe soportar la llama en entornos cambiantes, por ello utiliza materiales avanzados como revestimiento de PVD en el cuerpo principal, una película de alto rendimiento, resistente al calor y duradera. La estructura está hecha principalmente de aluminio y latón reciclados.
Se crearon dos versiones: una para los Juegos Olímpicos de Invierno y otra para los Juegos Paralímpicos de Invierno. Ambas comparten el mismo acabado reflectante e iridiscente, pero difieren en el color: tonos azul verdosos para la antorcha olímpica y tonos bronce para la antorcha paralímpica.

Antorcha Olímpica de Milán Cortina 2026 por CRA. Fotografía cortesía de CRA.
«El fuego cambia con el movimiento, el viento, la altitud y la temperatura. Tuvimos que partir de esa inestabilidad y trabajar a la inversa, diseñando desde dentro hacia fuera en torno a algo vivo, asegurándonos al mismo tiempo de que funcionara a la perfección bajo la mirada del mundo».
Carlo Ratti.