El conjunto desarrollado por Sauerbruch Hutton se compone de dos volúmenes de distintas alturas. Su organización integra oficinas, salas de reuniones y espacios para recepciones oficiales, favoreciendo la eficiencia funcional y el intercambio entre trabajadores y visitantes. Además, se plantea para admitir futuros usos institucionales.
La construcción combina madera y hormigón armado, con módulos de oficinas y aseos prefabricados y ensamblados en obra. La planta superior incorpora elementos ligeros de madera para cubrir mayores luces, mientras que los interiores alternan madera vista y revestimientos de colores. Por otro lado, las fachadas combinan piezas cerámicas vidriadas y barras de balaustrada coloreadas.

Edificio de las autoridades federales en Spreebogen por Sauerbruch Hutton. Fotografía por Jan Bitter.
Descripción del proyecto por Sauerbruch Hutton
Desde el mes de julio, el estandarte del Presidente Federal ondea sobre su sede oficial provisional. Frank-Walter Steinmeier se ha trasladado del Palacio de Bellevue a un nuevo edificio a orillas del río Spree; este servirá de sede temporal tanto para él como para su sucesor durante los próximos años, mientras el Palacio y la sede habitual de la Presidencia Federal se someten a una reforma integral.
Diseñado por el estudio sauerbruch hutton, el nuevo edificio de oficinas para autoridades federales —de construcción híbrida con madera— se proyectó y construyó en tan solo cuatro años y medio. Además de cumplir con todos los requisitos protocolarios para el jefe de Estado y su equipo, ofrece espacios de trabajo administrativos eficientes. Desde el principio, se concibió pensando en su uso futuro, permitiendo su adaptación posterior para albergar a otra autoridad federal.
Una presencia singular en el paisaje urbano
La nueva sede ocupa una posición estratégica en la ciudad, situada entre la zona de la estación central de Berlín y la parte norte del parque Tiergarten, rodeada de edificios emblemáticos como la Embajada de Suiza, el Reichstag, la Cancillería y la Haus der Kulturen der Welt.
El conjunto, formado por dos volúmenes de distinta altura, actúa como elemento de transición entre la escala del tejido urbano de la calle Alt-Moabit y la de las instalaciones vecinas de la policía y los bomberos.
Una nota de color
En contraste con el entorno inmediato, caracterizado por un paisaje urbano de piedra predominantemente monocromático, las fachadas de los nuevos edificios introducen la policromía: la superposición de esbeltas barras de balaustrada coloreadas sobre elementos cerámicos vidriados, estriados y multicolores, confiere a la arquitectura un aspecto cambiante e iridiscente.
Este carácter distintivo otorga al edificio de oficinas una presencia urbana única, al tiempo que transmite apertura y ligereza, reflejando los valores democráticos modernos.
Construcción innovadora en madera
Los edificios se concibieron como estructuras híbridas de madera con zócalos y núcleos de hormigón armado. Los módulos prefabricados de oficinas y aseos se produjeron en una fábrica a las afueras de Berlín y se ensamblaron in situ. La planta superior está construida con elementos ligeros de madera, lo que permite salvar mayores luces y alcanzar techos más altos, requisitos necesarios para los amplios espacios destinados a eventos. Gran parte del interior se caracteriza por superficies de madera vista, que a menudo contrastan con revestimientos murales de colores. En cuanto al diseño sostenible, además de una construcción basada en la madera y el cumplimiento de los principios de diseño circular, las instalaciones del edificio aprovechan fuentes de energía renovable.
Arquitectura para la vida cotidiana y los asuntos de Estado
En lugar de separar las funciones administrativas y representativas en áreas distintas —como ocurre en el Palacio de Bellevue y en la vecina sede de la Presidencia Federal—, la organización espacial de la nueva sede integra ambas funciones. La gran cercanía entre los espacios de trabajo y las salas destinadas a recepciones oficiales favorece la eficiencia de los procesos y propicia numerosas oportunidades de encuentro e intercambio: el personal, los visitantes y los invitados oficiales comparten el mismo edificio, uniendo así la actividad cotidiana de la institución con su papel ceremonial.