El edificio ideado por Fréquence Architecture se organiza como un volumen de madera elevado sobre el terreno, al que se accede mediante una pasarela que atraviesa la zanja vegetal. La cubierta a dos aguas y la gran sala central de techo abuhardillado recuperan la imagen arquetípica de la casa, reinterpretada desde una arquitectura contemporánea y de carácter colectivo.
La construcción se desarrolla íntegramente en madera y prescinde del hormigón. El edificio y su terraza se apoyan sobre 29 pilotes metálicos roscados Technopieux, con una profundidad de anclaje de 2 metros, mientras que el forjado inferior se resuelve mediante cajones de madera sobre vigas de madera laminada encolada, elevados 30 cm sobre el terreno. Los muros de entramado ligero incorporan 22 cm de lana de madera y los techos, 24 cm, complementados con aislamiento interior.

Servicio de acogida extraescolar de La Madeleine por Fréquence Architecture. Fotografía por Fréquence.
Descripción del proyecto por Fréquence Architecture
Una nueva entrada y una continuidad ecológica
El nuevo centro de actividades extraescolares de La Madeleine se ubica frente a las dos escuelas públicas del municipio, en el emplazamiento de un antiguo aparcamiento cuyo suelo ha sido totalmente desimpermeabilizado. Al edificio se accede a través de una pasarela de madera que se extiende sobre una zanja de infiltración paisajística, plantada con un seto arbustivo autóctono; concebida como un elemento de continuidad ecológica, esta zanja conecta la calle de las escuelas con los campos del parque de Brière, permite la infiltración de aguas pluviales en la parcela, actúa como filtro visual desde la calle y pone a los niños en contacto directo con la flora y fauna autóctonas.
La elección de la madera
Una construcción de madera sobre pilotes con el objetivo de eliminar el hormigón: 29 pilotes metálicos roscados, suelo formado por cajones de madera sobre viguetas de madera laminada encolada, muros de entramado ligero aislados con lana de madera y una estructura vista de madera laminada encolada con vigas de atado elevado. La madera PEFC (abeto de Douglas), prefabricada en taller, permitió una obra en seco, con mínimas molestias y plazos reducidos; los niños del pueblo visitaron el taller del carpintero. Unos elementos verticales de madera en la fachada actúan como filtro solar y la cubierta es de pizarra. El tejado a dos aguas y la gran sala con techo abuhardillado evocan en los niños el arquetipo de la casa.
Ideas principales del proyecto y sus principales desarrollos
La elección de una arquitectura sobre pilotes que se alza sobre una zanja de infiltración paisajística constituye la intención principal del proyecto. Esta
decisión, adoptada ya en la fase de presentación de la propuesta, nos pareció la solución más adecuada para responder a los múltiples desafíos del proyecto:
1. Restablecer la continuidad ecológica a lo largo de la calle des Écoles mediante la desimpermeabilización del suelo del aparcamiento existente y la plantación de un seto vegetal en la zanja de infiltración, permitiendo así la infiltración de las aguas pluviales en la propia parcela.
2. Dotar al proyecto de una dimensión pedagógica poniendo al público infantil en contacto directo con la fauna y la flora autóctonas del parque de Brière. Los niños del pueblo también pudieron visitar el taller del carpintero durante la prefabricación de la estructura del edificio.
3. Ofrecer una transición suave entre la calle y los espacios destinados a los niños mediante una entrada a través de una pasarela de madera que cruza la zanja vegetal. Esta zanja actúa también como filtro visual respecto a la calle.
4. Proponer una obra ecológica basada en la construcción en seco, con mínimas molestias y plazos reducidos, gracias a la ausencia de hormigón y a la repetición de módulos de madera prefabricados en taller.
Sistema constructivo y materiales utilizados
El proyecto destaca por su innovador sistema de construcción sobre pilotes, realizado íntegramente con estructura de madera, incluido el forjado inferior elevado respecto al terreno natural. Este enfoque, además de permitir un proyecto sin uso alguno de hormigón, ha hecho posible desartificializar completamente la parcela —incluso bajo el edificio—, acercando así la naturaleza a la base de la construcción y gestionando la totalidad de las aguas pluviales dentro de la propia parcela.
Más concretamente, la estructura se compone de los siguientes elementos:
-Cimentación mediante pilotes roscados «Technopieux». El edificio y su terraza de madera se apoyan sobre 29 pilotes metálicos roscados en el terreno, con una profundidad de anclaje de 2,00 metros.
-Forjado inferior formado por cajones de madera aislados, apoyados sobre una red de vigas principales de madera laminada encolada. Existe una separación de 30 cm entre las vigas y el suelo natural.
-Muros de entramado ligero de madera, aislados con lana de madera de 22 cm de espesor y revestidos con una capa adicional de lana de madera en la cara interior.
-Techos formados por cajones de madera aislados con 24 cm de lana de madera y aislamiento interior complementario; se apoyan sobre una estructura vista de madera laminada encolada con vigas de tirante elevado.
-La cubierta es de pizarra y la carpintería exterior es de aluminio.
-Unos elementos verticales (aletas) de madera laminada encolada, fijados a la fachada, sirven para sostener los dos canalones de zinc de la cubierta y ocultar los cajones y guías de los estores de lona hidrófuga. Estos elementos de madera actúan también como protección solar vertical y como pantalla visual frente a la calle.
-El arranque de la fachada se resuelve bien mediante un perfil de remate continuo de acero en el lado de la calle, o bien mediante la continuidad del pavimento interior con una terraza de madera escalonada en el lado del patio escolar.