En búsqueda de una configuración espacial que garantice tanto la eficiencia funcional como el bienestar psicofísico, el Studio Associato di Architettura LERUA diferencia claramente los espacios dedicados al juego, al descanso y al cuidado, de las áreas complementarias y de servicio. Como complemento, el patio central se presenta como el núcleo perceptivo y simbólico del edificio.
Formalmente, la propuesta se compone por volúmenes claros y precisos, revestidos con paneles en tonos blancos, grises y rojos, combinando un lenguaje arquitectónico contemporáneo y dinámico. Puertas adentro, los espacios se definen por suelos de parqué de roble natural, superficies cerámicas y acabados lavables, creando un ambiente cohesivo, acogedor que apoya activamente la experiencia educativa.

Guardería en Via dell’Aquamarina por Studio Associato di Architettura LERUA. Fotografía por Cedric Dasesson.
Descripción del proyecto por Studio Associato di Architettura LERUA
La Nueva Guardería Infantil en Via dell’Acquamarina, Olbia, se concibe como una intervención arquitectónica de gran trascendencia cívica y social, diseñada para responder con rigor a la creciente demanda de espacios dedicados al cuidado y la educación de la primera infancia. El centro tiene capacidad para 85 niños de entre 2 y 36 meses, organizados en tres grupos funcionales: lactantes, niños semi-preescolares y niños pequeños, según un marco pedagógico alineado con las directrices nacionales más actualizadas y las necesidades de desarrollo de cada grupo de edad.
Desarrollado íntegramente en una sola planta, el edificio se estructura en torno a un patio central concebido como una auténtica plaza interior: un espacio identitario que ordena la distribución y se convierte en un lugar de interacción, encuentro y actividad colectiva. Este vacío central no es un mero elemento conector, sino el núcleo simbólico y funcional de la guardería, fomentando la socialización y reforzando el sentido de comunidad. El plan diferencia claramente los espacios dedicados al juego, el descanso y el cuidado, complementados con áreas compartidas y de servicio —incluyendo la cocina, la sala de profesores y las oficinas administrativas—, logrando una configuración equilibrada que garantiza tanto la eficiencia funcional como el bienestar psicofísico.
La calidad arquitectónica se expresa mediante la claridad compositiva y una cuidadosa consideración de la luz como material principal del diseño. Los volúmenes de doble altura permiten una luz natural generosa y uniforme, mejorando la percepción espacial y contribuyendo a la reducción del consumo energético. El patio central se erige así como el núcleo perceptivo y simbólico del edificio, un lugar reconocible y cohesivo donde la arquitectura apoya activamente la experiencia educativa.
Constructivamente, el edificio emplea una estructura de hormigón armado con muros de relleno de ladrillo poroso, mientras que las particiones internas de mampostería y pladur proporcionan flexibilidad y adaptabilidad a lo largo del tiempo. Las fachadas, revestidas con paneles UHPC de gran formato en tonos blancos, grises y rojos, combinan un lenguaje arquitectónico contemporáneo con una alta durabilidad y eficiencia energética. Los espacios interiores se definen por suelos de parqué de roble natural, superficies cerámicas y acabados lavables, creando un ambiente cohesivo, acogedor y de fácil mantenimiento.
De acuerdo con los principios del diseño para todos, el proyecto garantiza la accesibilidad total y la ausencia total de barreras arquitectónicas, permitiendo un uso inclusivo de todos los espacios. El uso de materiales naturales y soluciones constructivas de bajo impacto ambiental garantiza el cumplimiento de los Criterios Ambientales Mínimos y orienta el proyecto hacia un modelo de construcción sostenible, duradero y responsable, que integra la calidad arquitectónica, la conciencia social y la responsabilidad ambiental.