El edificio de 53 viviendas con frente a la calle Conde Aranda, propuesto por Basilio Tobías, consta de un semisótano y un sótano destinados a aparcamiento, trasteros y un cuarto de instalaciones. La planta baja alberga oficinas, zonas comunes, viviendas y un vestíbulo central iluminado por un patio ajardinado. Las plantas restantes están dedicadas a viviendas, conectadas por dos núcleos de circulación vertical.
La franja inferior del edificio presenta una serie continua de planos en fachada que contrasta con las plantas superiores, que adquieren la condición de remate. Este sistema adoptado en la organización de las fachadas refleja la estratificación del programa. Las fachadas, construidas en ladrillo prensado en armonía con el colegio Escuelas Pías, permiten la eliminación de puentes térmicos mediante un sistema de anclajes de acero inoxidable.

53 viviendas en Conde Aranda por Basilio Tobías. Fotografía por Iñaki Bergera.
Descripción del proyecto por Basilio Tobías
Las dimensiones de la manzana, su condición exenta, con frente a Conde de Aranda y la vecindad con el colegio de Escuelas Pías han incidido en la condición unitaria de la propuesta, en la resolución material de su cerramiento y en la sistemática disposición de sus huecos.
Se ha optado por un volumen compacto en el que, sobre el cuerpo principal del edificio, constituido por la planta baja y las tres primeras plantas alzadas, se escalonan, tanto la planta cuarta como, ya hacia Conde de Aranda, las dos plantas superiores.
Este planteamiento permite que el edificio proyectado se relacione adecuadamente tanto con el edificio del Colegio de Escuelas Pías como con la escala de las calles interiores del barrio de San Pablo.
Frente a la continuidad de los planos de fachada de la franja inferior del edificio, limitada por una virtual línea de cornisa, las plantas superiores adquieren la condición de remate, haciendo frente a las diferentes características de las calles adyacentes. El ordenado sistema adoptado en la organización de las fachadas manifiesta claramente tanto la estratificación del programa, como la propia organización interna, procurando que los materiales elegidos y las proporciones de los huecos doten a la inserción del edificio en el lugar del aplomo adecuado al carácter del mismo.
Las fachadas se han realizado mediante fábrica de ladrillo prensado de tonos ocres ‒en consonancia con la fábrica del Colegio de Escuelas Pías‒, que pasa por delante de los cantos de los forjados ‒permitiendo el aislamiento de los mismos y la eliminación de puentes térmicos‒, mediante un sistema de anclajes de acero inoxidable.
Se ha considerado conveniente, en lo que respecta a la escala del edificio, establecer unas generosas dimensiones en los huecos y definir un sistema de fachada que pudiera asumir las demandas de los diferentes tipos de viviendas. De este modo, la mayor parte de los huecos de fachada se han pareado, englobándose en los vuelos correspondientes a balcones de longitud y profundidad constante en las fachadas a Conde de Aranda y a la plaza de Pedro Díez Gil.
El edificio consta de una planta de semi-sótano y una planta de sótano destinadas a aparcamiento, trasteros y cuartos de instalaciones y siete plantas alzadas. La planta baja alberga el zaguán del edificio, oficinas, salas de uso común y viviendas. El zaguán ocupa la zona central de la planta. Su disposición y la iluminación a través del patio ajardinado, así como el revestimiento del mismo ladrillo de fachada son acordes con la condición del edificio.
Las restantes plantas alzadas se destinan a viviendas, conectadas mediante dos núcleos de comunicaciones verticales, compuesto cada uno de ellos por una escalera y un ascensor, situados en los extremos norte y sur del patio interior.
La forma trapezoidal de la manzana y la variedad de dimensiones de las viviendas han condicionado el desarrollo del proyecto. Se ha procurado abordarlo con una sistematicidad que se traduce en el carácter general del edificio, aprovechando al máximo el perímetro de fachada y sacando partido al patio interior para iluminar piezas de las viviendas recayentes y los espacios generales de distribución, en planta baja, y en las plantas de viviendas.