La propuesta desarrollada por Mikoü se estructura a partir de la gran piscina: rodeada por muros elípticos de hormigón blanco y rematada por una estructura tridimensional de acero, el espacio acuático se presenta como un elemento central que organiza la totalidad del programa y estimula las conexiones tanto visuales como espaciales.
En cuanto a la materialidad empleada, el hormigón blanco elegido para todo el proyecto contrasta con los tonos ocres de los grandes azulejos cerámicos, dando al edificio una imagen unificada. Puertas adentro, la incorporación de grandes paneles de vidrio junto y amplios lucernarios cenitales da como resultado una especialidad interior atenta a su entorno y a los cambios de luz que se suceden con el correr del día.

Centro acuático en Châteauroux por Mikoü. Fotografía por Maxime Delvaux.
Descripción del proyecto por Mikoü
El distrito de Balsan es un enclave histórico, cultural y patrimonial que abarca 4,8 hectáreas. Los antiguos edificios de la fábrica real, símbolos de prestigio industrial, supusieron un importante reto de reurbanización para la aglomeración de Châteauroux. Su transformación en 2020 en un centro digital y campus universitario marcó un punto de inflexión, revitalizando la zona y dando nueva vida al distrito.
El centro acuático Balsan’éo enriquece aún más el panorama cultural y académico del distrito. Estas modernas instalaciones ofrecen una amplia gama de actividades acuáticas, desde deportes de competición hasta relajación y recreación familiar, consolidándose como un pilar fundamental de la comunidad.
El edificio cuenta con 2000 m² de espacio acuático, incluyendo piscinas de competición, gradas, piscinas para natación recreativa, una piscina exterior de 50 m y una zona de balneoterapia con hammams, saunas, un centro deportivo y dos salas multiusos que pueden utilizarse como salas de música o para eventos, además de cafeterías y soláriums exteriores ajardinados.
Arquitectónicamente, el edificio se integra armoniosamente con las estructuras existentes y la topografía del terreno, mientras que su alineación con la avenida principal refuerza su identidad urbana. El proyecto incorpora una estructura tipo puente que salva una carretera de 12 metros de ancho que atraviesa el solar. Esta estructura elevada se asienta sobre un «Piano Nobile», una explanada elevada que transforma el edificio en un mirador elíptico. Esta posición elevada permite que la estructura se adapte con elegancia a la pendiente natural del terreno, ofrezca vistas panorámicas del paisaje del Indre y albergue soláriums exteriores ajardinados.
El proyecto del centro gira en torno a la gran piscina, que funciona como punto focal visual y espacial. La distribución promueve una secuencia progresiva de conexiones visuales y espaciales, ofreciendo a los usuarios una experiencia inmersiva a medida que transitan por los espacios del edificio.
La piscina en sí misma es un elemento central luminoso y amplio, rodeado por muros elípticos de hormigón blanco. Está rematada por una estructura tridimensional de acero cuyas vigas, dispuestas rítmicamente, dan forma al interior, mientras que el techo suspendido crea una sensación de ingravidez, desafiando la gravedad.
El hormigón blanco se utiliza en todo el proyecto, proporcionando una estética unificada y coherente. Este contrasta con los tonos ocres de los grandes azulejos cerámicos, que aportan calidez y vitalidad, complementando los soláriums de mosaico verde. En el interior, los grandes paneles de vidrio de borde a borde, sin juntas visibles, ofrecen una vista panorámica del paisaje, mientras que la luz cenital que entra por los grandes ventanales del techo crea una intensa conexión con el cielo y la trayectoria del sol a lo largo del día.
Los soláriums ajardinados, con su terreno de suave pendiente, forman plataformas escalonadas con vistas al paisaje circundante. Estas dunas cubiertas de hierba ofrecen espacios tranquilos a la sombra de los árboles, invitando a los visitantes a relajarse y disfrutar del sereno entorno natural.

