WORKac proyectó una planta rectangular compacta para una casa que maximiza la eficiencia espacial, con una cumbrera diagonal y un techo metálico azul intenso que se pliega sobre partes de la fachada, creando un paisaje interior con un espacio habitable de doble altura.
La geometría de la cubierta genera una secuencia espacial cambiante en el interior, donde las alturas varían y producen distintas atmósferas domésticas. Esta configuración culmina en un espacio central de doble altura que establece una relación directa entre la vida cotidiana de la familia y las vistas hacia el río y el bosque circundante. Al mismo tiempo, las ventanas, cuidadosamente ubicadas, favorecen la ventilación cruzada y encuadran distintas perspectivas del paisaje a lo largo del día y de las estaciones.

Casa del río por WORKac. Fotografía de Bruce Damonte.
Petra Blaisse diseñó una espectacular cortina que abarca la sala de estar, modulando la luz, la privacidad y la atmósfera estacional, mientras que la artista Austėja Walter creó las cortinas de lino para los dormitorios.
La vivienda también incorpora una importante dimensión colaborativa. Una mesa de comedor diseñada a medida por MOS Architects organiza el espacio principal de reunión, diluyendo los límites entre mobiliario y arquitectura. Asimismo, en colaboración con Karim Chaya, amigo de Amale Andraos en su Líbano natal, se incorporaron azulejos con motivos tradicionales libaneses que introducen capas adicionales de memoria cultural y ornamentación en el interior de la casa.

Casa del río por WORKac. Fotografía de Bruce Damonte.
La casa resultante cumple con los exigentes requisitos energéticos del diseño Passive House. Ventanas de triple acristalamiento, paneles fotovoltaicos en el techo con almacenamiento de baterías y paredes aisladas de 35 cm permiten que la casa funcione todo el año solo con electricidad, reduciendo drásticamente su impacto ambiental. El exterior está revestido de fresno termotratado, azulejos libaneses hechos a mano aportan toques de color y diseño, y superficies de madera contrachapada sin acabado.

Casa del río por WORKac. Fotografía de Bruce Damonte.
Más allá de su condición de vivienda unifamiliar, el proyecto puede entenderse como un prototipo doméstico contemporáneo que explora cómo la arquitectura puede responder simultáneamente a cuestiones vinculadas con el cambio climático, la vida comunitaria y las transformaciones de la vida cotidiana. En este sentido, la casa se inscribe en una larga tradición de arquitectos que proyectan viviendas para sí mismos como espacios de investigación y experimentación, utilizando el ámbito doméstico como laboratorio para ensayar nuevas formas de habitar con mayor conciencia ecológica y colectiva.