Una gran exposición. El universo de Jean Prouvé. Arquitectura / Industria / Mobiliario

Más información

Comisarios
Olivier Cinqualbre, comisario de la muestra y comisario jefe de la colección de arquitectura del MNAM-CCI/Centre Pompidou, y Marjorie Occelli, comisaria e investigadora del MNAM-CCI/Centre Pompidou.
Fechas
Del 4 de marzo al 13 de junio de 2021.
Localización / Lugar
Caixa Forum Madrid. Paseo del Prado, 36. Madrid, España.
Organización y producción
Fundación ”la Caixa”, con la colaboración del Centro Pompidou.

JEAN PROUVÉ

Jean Prouvé (París, 1901 - Nancy, 1984) Como estudiante de metalúrgia de la Robert Emile desde 1916 hasta 1919 y colaborador con arquitectos como Robert Mallet-Stevens, Le Corbusier, Laprade Albert y Tony Garnier, Jean Prouvé demostró ser un técnico con visión de futuro que constantemente se adaptaba a los problemas de su tiempos a través de trabajos con una estructura colectiva. Fue este espíritu con el que abrió su primer taller en 1923 (rue du Général Custine, Nancy) antes de pasar a la rue des Jardiniers siete años más tarde.

En 1945, Prouvé construyó su fábrica en Maxeville, donde permaneció hasta 1954, momento en el que perdió el control de su negocio. Posteriormente, continuó sus actividades como una empresa de consultoría e ingeniería de grandes proyectos arquitectónicos.

A partir de la construcción metálica de forjados, puertas, rejas y ventanas, desde 1924 Jean Prouvé creó sus primeros elementos de mobiliario. Después de haber descubierto la soldadura eléctrica y la aplicación de diversas técnicas de construcción, utilizar la chapa de acero (en particular, la utilizada en la industria del automóvil) de una delgadez extrema - menos de 1 mm de espesor - que le permitía obtener un "cuerpo-hueco", que permite conseguir una estructura de resistencia excepcional: la silla reclinable de 1929 es un ejemplo típico.

El uso de este metal se encuentra en la mayoría de los muebles que marcaron su desarrollo. Jean Prouvé frecuentemente empleaba el aluminio en forma de láminas de metal corrugado y elementos moldeados, como la adaptación de las patas traseras de su silla de oficina de 1934.

Con su contribución a la exposición de 1930 en la Unión des Artistes Modernes, de la que era miembro desde su creación en 1929, Jean Prouvé confirmó inmediatamente la singularidad de su enfoque: la creación -con elementos, a prueba de óxido, muebles producidos en serie por máquinas industriales. Su primer proyecto con estructuras totalmente metálicas y de vidrio fue el aeroclub Roland Garros (Buc, 1935-1936). En la Casa del Pueblo y mercado cubierto (Clichy, 1936-1939) –éste último aún en funcionamiento--, creó fachadas con paneles metálicos cuyas caras fueron tensadas con un ligero abombamiento creado por un muelle colocado en el centro. En el primer piso del mercado, Prouvé diseñó una sala polivalente con elementos móviles: el techo se abre, los tabiques se pliegan, las sillas se retraen y los suelos se mueven.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Prouvé se asoció con Le Corbusier y Pierre Jeanneret para la construcción de unos pabellones desmontables para obreros de la Société Centrale des Alliages Légers en Issoire. Se construyó́ un número significativo de pabellones —dormitorios, comedor, enfermería, salón y despacho de los diseñadores— con un sistema que combinaba pórticos centrales y elementos modulables para cubiertas y fachadas. Durante la guerra, Prouvé colaboró con la Resistencia y fue nombrado alcalde de Nancy en 1944.

Realizó numerosos encargos, tales como los de la Universidad de Nancy en 1932 y el mobiliario para la cafetería de Artes y Oficios, de la Cité Internationale Universitaire de París en 1950.

En los años 50, Prouvé construyó dos edificios singulares: su casa familiar en Nancy (1954), en un terreno accidentado y muy difícil, con elementos prefabricados, ligera y barata; y el Pabellón del Centenario del Aluminio (1954), instalado en el Quai d’Orsay de París, totalmente desmontable, y que algunos consideran su obra maestra.

Otra de las obras más emblemáticas de Prouvé es la Casa Les Jours Meilleurs (1956), que fue su respuesta al llamamiento del abate Pierre en el invierno de 1954: «¿Cómo alojar a los sintecho que mueren de frío?» Prouvé ideó una casa equivalente a un apartamento normalizado de dos dormitorios (50 m2), fabricada industrialmente y montada in situ. Desgraciadamente la casa no obtuvo la correspondiente homologación técnica, lo que impidió su producción industrial y solo se fabricaron cinco unidades. En esa misma época, diseñó casas para los prospectores de petróleo en el desierto (Casa Sahara, 1958) y participó en la construcción de la Freie Universität de Berlín (1963-1971). Ganó también la primera vuelta de un concurso para construir mil clubes juveniles en Francia, del Ministerio de Juventud y Deporte. El prototipo se podía montar en 45 minutos; dos paneles idénticos se alzaban y se unían en la cumbrera, formando así una bóveda de cañón de 10 metros de diámetro. Finalmente, el jurado desestimó esta solución.

Con respecto al mobiliario, la gran aportación de Jean Prouvé fue la de crear muebles de gran resistencia con economía de materiales, a menudo plegables e inclinables. Técnicamente la chapa de metal plegada proporcionaba resistencia al objeto, distribuyendo la fuerza por igual en todas las patas del mueble. Uno de sus modelos de mayor éxito fue la silla Standard, de 1934. La fue perfeccionando con el tiempo, lo que a lo largo de quince años originó diversas adaptaciones: combinó madera y metal, fue desmontable y, por último, se convirtió en una referencia absoluta bajo el nombre de silla Cafétéria. En la exposición, pueden verse algunos de sus muebles más destacados: la Silla Dactylo núm. 304 (1950), la Mesa Centrale (1951), la Silla de parvulario y pupitre biplaza (1951), la Mesa Compás (1953) y la Silla de reposo Anthony (1955).

Además de mobiliario para la enseñanza, Jean Prouvé amuebló oficinas y diseñó sillas, mesas, estanterías, armarios, librerías y todos siguiendo los principios de la construcción misma: en base a un boceto, un prototipo cuya realización en función de sus datos fuese fácilmente cuantificable a través de un riguroso proceso. Este rigor le permitió trabajar con los conocidos arquitectos Charlotte Perriand y Pierre Jeanneret. Prouvé se vio influenciado por un intenso interés de la madera - madera natural o laminada -, reutilizandola cuando las estructuras metálicas no eran factibles en períodos de escasez (silla de madera de 1942). A partir de 1956, su mobiliario fue distribuido por la galería de Steph Simon.

El último período de su carrera suele denominarse Les Blancs-Manteaux, el nombre de la calle donde Prouvé instaló su último taller en 1968, muy cerca precisamente de donde se construiría el Centro Pompidou. Con un reducido equipo de ingenieros continuó diseñando elementos para la construcción. Para la empresa Total, por ejemplo diseñó estaciones de servicio y gasolineras que se instalaron en autopistas de toda Francia con una original forma circular. Para la sede del Comité Central del Partido Comunista Francés (París, 1969-1971) del arquitecto Oscar Niemeyer, diseñó los muros cortinas de las fachadas. Su última obra fue una torre de radar en Ouessant (1978-1980), una construcción puramente técnica, sin pretensiones arquitectónicas.

Jean Prouvé contribuyó considerablemente a la reconstrucción y la urbanización de Francia después de la Segunda Guerra Mundial. Fue capaz de romper con los modos tradicionales de la construcción, dando prioridad a la experiencia por encima del lucro.

JUNG METALOCUS

Categorías

Prev
Prev

Nuestra selección