A mediados de los años cincuenta, Rauschenberg inició la realización de los llamados combine paintings (1954–1964), obras en las que integraba pintura, escultura, collage y objetos encontrados, en su mayoría procedentes del ámbito de la sociedad de consumo. En 1962, bajo la influencia de Andy Warhol, comenzó a experimentar con la serigrafía comercial, una técnica que marcaría decisivamente su producción posterior, ya que le permitía ampliar, reiterar y superponer sobre el lienzo imágenes fotográficas tomadas de su archivo personal o de medios impresos, configurando así su particular imaginario visual.
Express se inscribe dentro de este conjunto de obras serigrafiadas. Las imágenes fotográficas que la componen evocan el dinamismo y la velocidad de la sociedad contemporánea al artista, y muchas de ellas aluden explícitamente al movimiento: el jinete que salta una valla, los bailarines, el escalador, las ruedas o la figura desnuda descendiendo una escalera, entre otras.
El dispositivo expositivo, ubicado en la sala 48 de la colección permanente, propone una reconstrucción de su método de trabajo, que comenzaba con la selección de las fotografías. En una vitrina se exhiben numerosos ejemplos de estas imágenes, procedentes en ocasiones de su archivo personal y, en la mayoría de los casos, de revistas y periódicos estadounidenses como New York Daily News o Life Magazine, que sirvieron como material de partida para el lienzo.
Una vez escogidas, Rauschenberg enviaba las fotografías a un taller especializado para la elaboración de grandes pantallas serigráficas. Sobre ellas aplicaba la tinta, que posteriormente transfería al lienzo, al que finalmente incorporaba gestos pictóricos realizados con pinceles, trapos o directamente con las manos.
Esta pintura fue también una de las obras presentadas por Estados Unidos en la Bienal de Venecia de 1964, certamen en el que Rauschenberg obtuvo el Gran Premio de Pintura, convirtiéndose en el primer artista estadounidense en recibirlo. Dadas las limitaciones espaciales del pabellón norteamericano, la mayor parte de sus trabajos se expuso en un palacio del Gran Canal; sin embargo, tras la decisión del jurado, algunas piezas fueron trasladadas al recinto oficial. En la instalación actual se muestran cinco fotografías tomadas en aquel momento por el fotógrafo italiano Ugo Mulas, entre ellas dos que documentan el traslado de las obras en barca por los canales, junto con el catálogo general de la Bienal y el del pabellón estadounidense.
La presentación se completa con la proyección de un vídeo que reúne imágenes del artista trabajando en Barcaza (1962–1963), una de sus primeras pinturas realizadas mediante serigrafía, así como de Pelícano, su primera coreografía, estrenada en 1963.