En este contexto, la propuesta de 3ME Arquitectura se plantea como un gesto de resguardo y revalorización del lazo entre la comunidad, su memoria colectiva y su patrimonio material. Frente al crecimiento urbano desmedido y la progresiva desconexión entre pasado y presente, la intervención asume el desafío de recuperar la esencia histórica de Guanajuato.
Fabricados con materiales reciclados procedentes de desechos extraídos de las profundidades, los dispositivos, pintados en un amarillo vibrante, emergen como hitos en el territorio. Su carácter interactivo invita a la ciudadanía a mirar a través de ellos: al enfocar la ciudad mediante los catalejos, el paisaje urbano se revela como reflejo de su herencia minera, poniendo en valor la estrecha relación entre forma construida, memoria y territorio.

Catalejos Urbanos por 3ME Arquitectura. Fotografía por Jorge Succar.
Descripción del proyecto por 3ME Arquitectura
El Bajío mexicano, un territorio donde no existen registros de grandes asentamientos prehispánicos, nos revela su historia a través de su riqueza natural y sus procesos históricos. La fertilidad de sus tierras junto al Río Lerma permitió el desarrollo agrícola, mientras que la minería en Guanajuato marcó un hito en la historia de la Nueva España, generando un profundo sentido de identidad y cultura.
La ciudad, famosa por el descubrimiento de la veta madre de plata, transformó su paisaje a través del proceso de extracción. Sus estructuras parecen emerger del entorno natural, algunas alcanzando profundidades de hasta 500 metros, con un carácter único y fragmentado que refleja sus orígenes minerales.
Las atmósferas patrimoniales de Guanajuato se expresan mediante la materialidad de sus construcciones, elaboradas a partir de la roca residual de las minas y cantera proveniente de los cerros, estableciendo un diálogo profundo con su paisaje natural. Sin embargo, el crecimiento urbano y la desconexión entre el patrimonio, la ciudad y su gente han puesto en riesgo la esencia de Guanajuato, transformándola en un espacio cada vez más genérico.
Para recuperar ese vínculo, surge el proyecto de los Catalejos Urbanos: intervenciones que buscan potenciar la conexión entre la mina de San José de Rayas y la ciudad, evocando sus tipologías, procesos y materiales. El objetivo es revitalizar el lazo entre la comunidad y su historia, su cultura y su patrimonio.
A través de estos juegos visuales, los cilindros amarillos actúan como un «caballo de Troya», capturando la atención y atrayendo a la gente hacia una experiencia interactiva. Al mirar a través de los catalejos, la ciudad de Guanajuato se refleja en los espejos ubicados en la parte superior, brindando una oportunidad para comprender la estrecha relación entre la ciudad y su historia minera. Construidos con materiales reciclados, estos dispositivos se sostienen sobre montones de desechos extraídos de profundidades de 400 metros, recordando que la minería no sólo sacó provecho de la tierra, sino que también moldeó su estructura urbana.