Comisariada por Andreas Nierhaus, conservador de arquitectura del Museo de Viena, la exposición se compone de una cuidada selección de los dibujos más significativos de Wagner, organizados según las diferentes etapas y temáticas más relevantes de su trayectoria. El material expuesto procede de la imponente colección del Museo de Viena, que integra más de 1.000 obras gráficas.
El recorrido abarca desde sus primeras y poco conocidas obras historicistas hasta los espectaculares proyectos para la Secesión vienesa y los edificios radicales y despojados de ornamentación de su etapa posterior, que consolidaron la posición central de Wagner en la historia de la arquitectura moderna.
Además de explorar su producción arquitectónica, la exposición examina las características compositivas y técnicas de sus dibujos, así como su uso estratégico como verdaderas «armas de papel» en la «batalla» por la arquitectura moderna.
Acerca de Otto Wagner
Otto Wagner (1841–1918) es una de las figuras más influyentes de la arquitectura moderna temprana a nivel internacional. Muchos de sus edificios, como el Ferrocarril Metropolitano de Viena, la Caja Postal de Ahorros y la Iglesia de Steinhof, son considerados actualmente obras clave de la arquitectura del siglo XX. Despojados de atavíos estilísticos históricos, sus proyectos se expresan en un lenguaje propio de la «vida moderna», basado en el propósito, la materialidad y la construcción.
La obra temprana de Wagner estuvo inicialmente influenciada por el historicismo de la Ringstrasse vienesa. No obstante, hacia finales de la década de 1880, fue el único de su generación en advertir que ese lenguaje arquitectónico resultaba incompatible con las transformaciones políticas, económicas y sociales de su tiempo. Esta postura quedó claramente formulada en 1896 con la publicación de Arquitectura moderna, un tratado fundamental que tuvo una amplia repercusión y que hoy se considera uno de los textos más influyentes de la teoría arquitectónica.
Sus ideas, radicalmente innovadoras para la época, generaron una fuerte resistencia por parte de los sectores tradicionales. En este contexto, el dibujo adquirió un papel central como herramienta de experimentación y difusión: mediante imágenes visionarias de una arquitectura futura, Wagner y su estudio produjeron composiciones de gran sofisticación técnica que hoy se consideran hitos del dibujo arquitectónico y el origen de la propaganda visual del movimiento moderno.