La propuesta de reconstrucción del estudio BEAR permite la creación de una nueva escuela de música, cuyo programa se organiza en cuatro módulos realizados, tres en madera y uno con estructura metálica, al tiempo que conserva los pilares de hormigón de la estructura anterior.
Estos nuevos espacios se integran en el entorno como si siempre hubieran formado parte de él. A través de su disposición, modulan la entrada de luz y establecen una relación directa con el paisaje, dando lugar a las aulas y a los espacios de servicio.
En el interior se utilizan materiales como el corcho quemado, que reviste las paredes, y pavimentos continuos en tonos claros. Estos elementos contrastan con la fachada de madera teñida de rojo y la chapa gris, que otorgan al edificio una presencia más rotunda en el paisaje.

Escuela de Música del Valle de Arratia por BEAR. Fotografía por Luis Díaz Díaz.
Descripción del proyecto por BEAR
La propuesta para la nueva escuela de música del Valle de Arratia parte de recuperar un edificio de aterrazado que une el pueblo y su parque de borde con el paseo junto al río Arratia. Edificio-contención que sostiene el terreno, genera una terraza sobre él y nos brinda un interior por conquistar.
En ese vacío aparecen unas cajas colocadas en tensión, buscando el río y el paisaje, esquivando los pilares de hormigón de la preexistencia y estableciendo con ellos una relación de respeto y distancia. Cuatro piezas construidas: tres aulas y un volumen de servicios.
Tres cajas de madera , una metálica, tres aulas y unos baños, tres interiores acolchados de corcho quemado y suelos claros, uno de alicatados pastel, exteriores rojos de madera cercana teñida con fuerza y de chapa gris ondulada. Construcciones de aspecto encontrado que ya parecen que estaban allí o igual en nuestra memoria.
No generan extrañeza, juguetonas por fuera, te acogen y relajan dentro, en momentos oscuros, momentos inundados de luz. Atadas por un largo corredor cortado por un patio triangular que une escuela y cubierta, donde un largo armario ciempiés invita a dejar trikitixas y albokas a entrar y aprender.
Aprender del entorno y de lo dado, porque de eso va todo.