La ampliación que ahora se realiza viene a completar el proyecto original como un edificio que ocupa toda la manzana. Cuando se empezó a construir el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida en 1980, un grupo de viviendas en la esquina del Paseo José María Álvarez Sáenz de Buruaga y la Calle del Museo, hizo que el Museo no se configurase como un edificio exento, ocupando toda la manzana. El proyecto se ha mantenido asi durante 25 años, esperando la oportunidad de que ese espacio pudiese ser incorporado al museo.
La Junta de Extremadura, a través de un paciente proceso, fue adquiriendo las citadas viviendas. Una vez que consiguió adquirir todas procedió al derribo de las mismas con el objeto de ampliar las dependencias del Museo. Tras la realización de los oportunos estudios arqueológicos el solar se cedió al Ministerior para que procediese a la redacción del proyecto. El proyecto se desarrollará en un solar trapezoidal con dimensiones de 9,40m x 19,10m en sus caras paralelas y de 22,50m x 25,10m en las otras dos.
El programa básico plantea una sala de exposiciones temporales, un salón de actos para 240 personas, nuevos almacenes, salas de lectura para la biblioteca y mejoras de las actuales dependencias en las que trabajan, tanto los investigadores como los empleados.
La Junta de Extremadura, a través de un paciente proceso, fue adquiriendo las citadas viviendas. Una vez que consiguió adquirir todas procedió al derribo de las mismas con el objeto de ampliar las dependencias del Museo. Tras la realización de los oportunos estudios arqueológicos el solar se cedió al Ministerior para que procediese a la redacción del proyecto. El proyecto se desarrollará en un solar trapezoidal con dimensiones de 9,40m x 19,10m en sus caras paralelas y de 22,50m x 25,10m en las otras dos.
El programa básico plantea una sala de exposiciones temporales, un salón de actos para 240 personas, nuevos almacenes, salas de lectura para la biblioteca y mejoras de las actuales dependencias en las que trabajan, tanto los investigadores como los empleados.
Los primeros estudios –en los que exploramos la posibilidad de extender el ladrillo– nos llevaron a la conclusión de que tenía más interés mantener una cierta distancia, no ver la ampliación como una simple extensión del Museo. El que el recuerdo de lo que fue el edificio de viviendas que debía absorber el Museo estuviese presente, nos pareció al fin más adecuado... optamos por hacer que el encuentro hormigón/ladrillo se produjese sin llamativo contraste.
... La esquina pierde valor: no es el resultado del encuentro de dos muros homogéneos. Más bien lo contrario. La esquina subraya el valor del plano abstracto de la fachada descrita y da pie, mediante un retranqueo, a que las dos fachadas que definen el volumen no medianero de la nueva construcción se produzcan con independencia.
... La esquina pierde valor: no es el resultado del encuentro de dos muros homogéneos. Más bien lo contrario. La esquina subraya el valor del plano abstracto de la fachada descrita y da pie, mediante un retranqueo, a que las dos fachadas que definen el volumen no medianero de la nueva construcción se produzcan con independencia.
Extractos de la memoria del proyecto