En 2012 fue adquirido por el filantropo Joshua Rechnitz fundador de Powerhouse Environmental Arts Foundation. Los más de 16.000 metros cuadrados de superficie (que inicialmente se pensaban dedicar a residencias artisticas) acogen un programa de talleres para la fabricación en madera, metal, cerámica, textil e impresión.
Una actividad que recupera la memoria fabril de la zona (el paisaje industrial y su historia han jugado un papel importante en la definición del proyecto) y cuyo conjunto de nuevas actividades supone una mejor ayuda al desarrollo de sus vecinos y artistas.
El proyecto de Herzog & de Meuron ha renovado la histórica sala de calderas, y la estructura vista de hormigón proporciona espacios flexibles para los talleres que se apilan verticalmente. La sala de turbinas conserva las trazas y restos de sus diferentes ocupantes integrados en el nuevo proyecto. En la planta superior el proyecto ha dejado vista la estructura metálica y cerchas, ofreciendo un gran espacio abierto a diferentes tipos de eventos, exposiciones.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Powerhouse Arts.
Los talleres se organizan verticalmente para compartir un gran muro vertical común por el que circulan todas las instalaciones y servicios y proporciona estabilidad estructural entre el edificio existente y el nuevo. En memoria a las dos grandes chimeneas con las que fue construido el edificio se han situado dos grandes volúmenes en la cubierta.
Cuando se accede por la entrada principal al edificio, situada en el lado este, el visitante descubre la superposición de detalles históricos de la construcción: bóvedas de hormigón, ladrillos y baldosas vidriadas, así como grafitis residuales y nuevos elementos arquitectónicos que acompañan el acceso hasta la escalera metálica que centra la atención en un gran vestíbulo, el principal espacio público del edificio.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.
Una actividad que recupera la memoria fabril de la zona (el paisaje industrial y su historia han jugado un papel importante en la definición del proyecto) y cuyo conjunto de nuevas actividades supone una mejor ayuda al desarrollo de sus vecinos y artistas.
El proyecto de Herzog & de Meuron ha renovado la histórica sala de calderas, y la estructura vista de hormigón proporciona espacios flexibles para los talleres que se apilan verticalmente. La sala de turbinas conserva las trazas y restos de sus diferentes ocupantes integrados en el nuevo proyecto. En la planta superior el proyecto ha dejado vista la estructura metálica y cerchas, ofreciendo un gran espacio abierto a diferentes tipos de eventos, exposiciones.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Powerhouse Arts.
Los talleres se organizan verticalmente para compartir un gran muro vertical común por el que circulan todas las instalaciones y servicios y proporciona estabilidad estructural entre el edificio existente y el nuevo. En memoria a las dos grandes chimeneas con las que fue construido el edificio se han situado dos grandes volúmenes en la cubierta.
Cuando se accede por la entrada principal al edificio, situada en el lado este, el visitante descubre la superposición de detalles históricos de la construcción: bóvedas de hormigón, ladrillos y baldosas vidriadas, así como grafitis residuales y nuevos elementos arquitectónicos que acompañan el acceso hasta la escalera metálica que centra la atención en un gran vestíbulo, el principal espacio público del edificio.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.

461 Powerhouse Arts en Brooklyn por Herzog & de Meuron. Fotografía por Kate Glicksberg.