El proyecto, desarrollado por Brullet-De Luna Arquitectes y PINEARQ, se ideó para que fuese flexible y fácil de evolucionar en el tiempo. Los dos nuevos volúmenes se integran en el Campus Mar, adoptando una configuración en forma de U abierta hacia el Parque de la Barceloneta y paralelos al paseo marítimo, lo que reduce su impacto visual.
La organización maximiza la luz natural, mejora la circulación y orientación de sus ocupantes, gracias a patios interiores, habitaciones con vistas al exterior, recorridos clínicos optimizados, protecciones solares y una gran terraza ajardinada con vistas panorámicas al mar.
Las exigencias de plazo obligaron a sustituir durante la obra la estructura convencional de hormigón ejecutado in situ por un sistema prefabricado, permitiendo acelerar el proceso constructivo y compatibilizarlo con la actividad hospitalaria. La intervención incorpora además criterios de sostenibilidad mediante materiales locales y madera certificada, cubiertas verdes, sistemas de recuperación de agua de lluvia y soluciones pasivas de protección solar. El resultado completa la manzana hospitalaria, mejora su relación con el espacio público y refuerza la capacidad tecnológica y asistencial del complejo.

Rehabilitación y ampliación del Hospital del Mar por Brullet-De Luna Arquitectes y PINEARQ. Fotografía de Simón García.
Descripción del proyecto por Brullet-De Luna Arquitectes, PINEARQ
El Hospital del Mar ocupa el extremo sur del Campus Mar, delimitado por el paseo marítimo, la autopista Ronda Litoral, las vías del tren y el barrio de la Barceloneta. Los retos del proyecto se derivan de un emplazamiento complejo con un único punto de acceso, un nivel freático a ocho metros de profundidad y un hospital que permaneció plenamente operativo durante toda la construcción. Además, un plazo de entrega reducido en seis meses —tras la selección del proyecto para los fondos Next Generation EU— obligó a rediseñar por completo el sistema estructural a mitad de la obra, sustituyendo la estructura convencional de hormigón in situ por una solución prefabricada. El cliente requería un centro capaz de responder a futuras crisis sanitarias, lo que dio como resultado un edificio flexible y evolutivo, capaz de adaptarse a los cambios sociales y a los avances médicos.
La propuesta de Pinearq y Brullet de Luna i Associats se estructura en torno a una serie de principios —domesticidad, amplitud espacial, luz natural y orientación— aplicados desde la escala urbana hasta la habitación individual. Los dos nuevos volúmenes siguen la alineación de los edificios existentes del Campus Mar, paralelos a la costa. El edificio de hospitalización adopta la forma de una U que se abre hacia el Parque de la Barceloneta, desplazando el volumen construido hacia el interior de la manzana y liberando el frente marítimo; de este modo, se reduce el impacto visual sobre el parque y el paseo marítimo, al tiempo que se establece una clara identidad arquitectónica para el complejo ampliado.
Los patios interiores aportan luz natural a las plantas intermedias y a los sótanos que albergan los servicios de urgencias, diagnóstico por imagen y la farmacia. Las seis unidades de hospitalización se organizan en dos alas de tres plantas, con las estaciones de enfermería centralizadas en el punto medio de cada unidad y las habitaciones de los pacientes distribuidas a su alrededor. Esta distribución optimiza el flujo clínico y garantiza que todas las habitaciones tengan luz natural y vistas directas al exterior.
La fachada cuenta con parasoles de aluminio separados de la envolvente del edificio —horizontales o verticales según la orientación— que crean una barrera térmica, reducen la ganancia de calor solar y la demanda de refrigeración, y sirven también como vías de mantenimiento. La tercera planta está diseñada como una terraza ajardinada de 2700 m², concebida simultáneamente como jardín terapéutico, espacio verde y válvula de alivio para la densidad de uso. Estas cubiertas verdes capturan 2169 toneladas de CO₂ al año, mitigan el efecto isla de calor y recogen el agua de lluvia para su reutilización en el edificio. La selección de materiales prioriza los productos de origen local y la madera certificada.
La ampliación del Hospital del Mar completa la manzana, genera espacio público a pie de calle y mantiene la permeabilidad visual del paseo marítimo, al tiempo que ofrece una de las instalaciones hospitalarias tecnológicamente más avanzadas del sur de Europa.