Frente a la idea de un único volumen, Peter Zumthor fragmenta el programa y organiza la ampliación en tres elementos autónomos, de diferente escala, función, forma y materialidad, dispuestos en estrecha relación con el paisaje. La propuesta fue seleccionada por unanimidad tras un proceso en el que participaron once estudios internacionales de arquitectura.
El Wyss Museum, que se organiza en tres plantas, concentra el nuevo programa expositivo, con una nueva superficie de aproximadamente 1.500 m², aumentando considerablemente la superficie de exposición de la Fondation Beyeler. Su planta en Y se adapta al arbolado existente, protegiendo un antiguo ginkgo, una secuoya y un grupo de plátanos. La luz natural se convierte en protagonista en las salas gracias a la realización de grandes aperturas hacia el paisaje; huecos en los días despejados enmarcan espectaculares vistas de la Selva Negra y el Jura. Una terraza en la planta superior, conectada con el parque mediante una escalera exterior, prolonga esta relación entre interior y jardín.

El conjunto ampliado de la Fondation Beyeler, Museo Wyss por Atelier Peter Zumthor. Fotografía por Mark Niedermann.
El proyecto de Peter Zumthor amplía y mejora el edificio de Renzo Piano. Ambos acogerán obras de la colección y préstamos vinculados a la institución, mientras que el Wyss Museum desarrollará proyectos expositivos temporales.
El Wyss Museum se construye con muros de hormigón apisonado realizados con áridos de caliza jurásica de procedencia local, ejecutados por capas sucesivas que otorgan a la fachada una tonalidad cálida e irregular. La misma piedra se utiliza como piedra natural maciza en bancos y escaleras, como componente de los pavimentos de terrazo, como árido en los techos y, finamente tratada, en los revestimientos minerales de las paredes.

El conjunto ampliado de la Fondation Beyeler, Museo Wyss por Atelier Peter Zumthor. Fotografía por Iwan Baan.
Situado entre los edificios museísticos y las construcciones históricas, el Pabellón Ammann actúa como pieza de enlace dentro del conjunto. Su volumen de una sola planta se abre hacia el jardín mediante una fachada de vidrio y roble, mientras que las maderas de cerezo y peral caracterizan el interior. El acristalamiento de suelo a techo establece una relación directa con el parque. Durante el día funciona como salón público de acceso libre y, por la noche, puede independizarse del museo para acoger hasta 250 personas en conciertos, performances, conversaciones y proyecciones.

El conjunto ampliado de la Fondation Beyeler, Museo Wyss por Atelier Peter Zumthor. Roni Horn, «sin título» («Un sueño soñado en un mundo que sueña no es realmente un sueño... pero un sueño no soñado, sí lo es»), 2010-2012. Claude Monet, «Le bassin aux nymphéas», h. 1920, Fondation Beyeler, Riehen/Basilea, Roni Horn. Fotografía por Stefan Altenburger.
Con el Erlen Torhaus Peter Zumthor completa el conjunto como pieza de transición entre el tejido urbano y la reserva natural. Las obras de arte se reciben en planta baja y se trasladan al nivel inferior para su preparación, mientras que las plantas superiores albergan espacios de trabajo. Su fachada adopta un sencillo sistema de entramado de madera acabado en roble teñido que remite al propio estudio de Zumthor en Haldenstein.

El conjunto ampliado de la Fundación Beyeler, Museo Wyss por Atelier Peter Zumthor. Fotografía por Mark Niedermann.
La ampliación construida añade cerca de 10.000 m² de parque, que casi duplican la superficie ajardinada de la Fondation. Los dos jardines fueron trazados en el siglo XIX como jardines románticos ingleses por Jean-François Caillat, aunque presentan caracteres diferentes: el parque existente se organiza mediante praderas abiertas entre grupos de árboles, mientras que el antiguo Erlengarten conserva una condición más densa, recogida y silvestre. Vogt Landschaftsarchitekten ha sido el encargado de su restauración, conservando praderas de gran diversidad vegetal, áreas arboladas y los grandes ejemplares existentes.

El conjunto ampliado de la Fundación Beyeler, Museo Wyss por Atelier Peter Zumthor. Fotografía por Iwan Baan.
Peter Zumthor interviene también directamente en este paisaje mediante una delicada pasarela que atraviesa el estanque. A esta operación se suma la rehabilitación de las construcciones históricas del Erlengarten, ahora destinadas a nuevos programas vinculados con la botánica, la educación artística, la música y proyectos experimentales. La Orangerie, el Ammann Atelier, el Salon y la pequeña Folly completan así una ampliación concebida no solo como suma de nuevos edificios, sino como una reorganización del conjunto en la que arquitectura, arte y paisaje adquieren una nueva continuidad.